Era un rey… muy chocolate

Con tanto desmán les debíamos esta columna de Reyes Magos, que para empezar tenemos que decirles que ni eran reyes ni eran tres

Era un rey… muy chocolate

Con tanto desmán les debíamos esta columna de Reyes Magos y sus regalos. Este año, en algunos casos, fueron un juego de pilas o baterías con el letrero de “no incluye juguete”. ¿De dónde diablos salió ese rollo y tan venerados personajes, sobre todo por los chiquillos de México y España? ¿Y por qué no todas las monarquías han sido tan “simpáticas” como dijera Mafalda?

Para empezar, se dice que ni eran reyes ni eran tres. La antigua Persia (hoy Irán) se había visto sometida por Roma y sus costumbres. Incluso la religión que veneraba al dios Mitra sostenía que el demonio era una “ramera sentada en siete colinas”, ¿y a quién hacía mención directa? A Roma, la ciudad de las siete colinas, con sus ritos paganos donde la sexualidad no era perseguida. De hecho la supuesta “loba” que alimentó a Rómulo y Remo, sus fundadores, ¡¡¡se cree que fue una prostituta babilónica!!! ¿Y qué creen? Que el Apocalipsis no es de origen cristiano sino precisamente de esa religión que ya lo presagiaba y describía como ahora se lee en la Biblia. El gran sacerdote en Siria envió hordas de sacerdotes catequizadores para que enseñaran su fe en Roma y al principio tuvieron bastante éxito, lograron que, sobre todo, la milicia fundara una especie de mitraísmo romano, como órdenes secretas donde, además, le revolvían sus rituales paganos. Incluso llegaron a proliferar por encima del incipiente cristianismo. Esos sacerdotes que se esparcieron por todo el territorio son a quienes, con el tiempo, se les transformó en los mentados Reyes Magos. Ora bien, la verdad es que “eso de creerse descendiente de los dioses” ha sido una verdadera monserga pal pueblo. Aunque hoy en día aún hay quienes aseguran que varias de las monarquías originarias en Europa descienden de los hijos carnales de Jesús, pa demostrarlo se necesitarían pruebas de ADN y aún así…NO PROBARÍAMOS DIVINIDAD ALGUNA, porque para ESO no hay estudios de laboratorio certificados. Sigue siendo puro “acto de fe”, sin embargo, a muchos sí se les cruzaron los cables. Por ejemplo: la emperatriz Anna de Rusia, la neta no nació para ser reina, sino que fue puesta en el trono por el Consejo de Rusia. Esta punta de machines pensaron que se la harían como “su trapeador” y la verdad es que ella “les dio la vuelta”. Atormentó a todos los aristócratas y a algunos hasta los despedazó. También casó a una pareja por sus “arrestos” y mandó construir un palacio de hielo para la ocasión, en pleno invierno con temperaturas gélidas. Además, los cortesanos debían asistir vestidos cual payasos: Jorge III de Inglaterra es uno de los monarcas más tristemente conocidos por sufrir porfiria, una enfermedad hereditaria. Esto llevó a que el rey hiciera cosillas peculiares como correr por los jardines reales en bolas. Durante su reinado, Inglaterra perdió sus “colonias” ante la Independencia de Norteamérica.

A pesar de todo, estuvo en el trono por 60 años, mientras su mujer, y luego su hijo, tomaban el control. Mientras tanto, él estaba encerrado tras rejas por considerarse loco y sin posibilidades de mostrarse en público. Qué gachos. Carlos VI de Francia llegó al trono en 1380 cuando tenía apenas 11 años y gobernó sin problemas durante unos cuantos , hasta que cayó en la locura. De a poco fue tomando miedo a todo y matando a sus propios caballeros. Por momentos no reconocía a su esposa e hijos, ni tampoco sabía quién era él mismo. Y como antes no había quién lo “enchochara” pues ni quién “lo curara de espanto”.

LO CHIDO

• Juana la Loca o estaba de remate, o era excéntrica… o simplemente fingía para que los codiciosos que querían mangonearla simplemente no pudieran hacerlo. Entre las tantas peculiaridades que tenía Juana la Loca se encontraba el miedo irracional a que su esposo la engañara. Padecía una celopatía del terror. Incluso después de muerto no permitía que las mujeres se acercaran a su cadáver, aunque fueran monjas. Su esposo era tan hermoso que se enamoró profundamente de él a primera vista. Felipe el Hermoso colgó los tenis y su viuda lo llevó de “gira” por todo el país y cada noche abría su ataúd para besarlo. Sin importar que ya hubieran pasado los años y estuviera descomponiéndose.

• Zarina Alejandra la Grande. Lo de grande no sabemos si era porque usara brasier extralarge o simplemente por la grandeza de su mandato. Era verdaderamente adicta al sexo y, una vez que colgó los tenis su marido, se contrató a una asistente que la ayudaba a pasarse por las armas a un caballero nuevo diariamente, pero si la asistente lo tachaba de poco entendido en las artes amatorias simplemente no llegaba a la cama de la Zarina. Esta mujer podía cambiar de vestido diariamente durante un año y no repetir nunca y lo mismo podríamos decir de sus amantes. Dicen los historiadores que gozaba de tener unas seis relaciones al día. Ahora bien, sean benévolos en su juicio, acuérdense que no tenía redes sociales ni telenovelas ni nada en qué entretenerse.

• En palacio construyó una “habitación erótica” con todo tipo de objetos con ornamentación erótica o de plano pornográfica: falos de madera, escenas sexuales, etcétera, algunos objetos hoy se conservan y de otros se guardan fotografías antiguas.

LO QUE CALIENTA

• Iván el Terrible perdió a sus padres siendo muy niño y fue torturado por los miembros del gobierno ruso. Esto lo llevó a la locura y a la tortura, primero de animales y luego de personas. A los 14 años tomó el poder dando de comer al jefe del gobierno a una manada de perros. Durante su reinado masacró a su pueblo, a pesar de haber creado algunas leyes positivas.

• Erik XIV de Suecia era paranoico y tenía miedo a todo, asesinando a quien osara reírse frente a él. Durante un tiempo pensó que él era su propio hermano. Finalmente murió envenenado, lo que siempre temió. Farouk fue el último rey de Egipto, le “empacaba” con singular alegría y además era cleptómano. Una vez le robó un reloj al propio Winston Churchill. Entre sus locuras se cuenta que una noche se levantó con pesadillas, por lo que fue hasta el zoológico y disparó a todos los leones.

• Caligula fue, sin dudas, uno de los más crueles emperadores que existió. Enviaba a personas del público a ser comidas por leones en la arena del circo. Su caballo favorito fue nombrado cónsul y se construyó para él un establo lujoso (mejor que muchas casas de ciudadanos). Gustaba de torturar a las personas usando una sierra y también masticaba los testículos de quienes lo ofendían, mientras los mataba. Procreó un hijo con su hermana y le rajó el vientre para extraérselo cual Cronos. De ahí “la cesárea”.

PARA PENSARLE

En pleno siglo XXI hay 40 familias que pertenecen a la realeza. Nueve de ellas en Europa, dos en África y otro buen porcentaje en Asia. Casi ninguna de ellas, en esta generación, siguió con la tradición de enlaces entre familias con títulos nobiliarios y han optado por matrimonios con personas de origen común y sin legados reales. El muy vanidoso rey Luis XIV de Francia tenía más de mil pelucas y en el Palacio de Versalles empleaba a 40 personas para hacerle nuevas y mantener bien peinada su gran colección. Una de las bodas más escandalosas del Reino Unido fue en 1795, la de Jorge, príncipe de Gales y después rey Jorge IV, con la princesa Caroline de Brunswick. El novio -que estaba completamente borracho- quiso huir de la capilla real de St. James en medio de la ceremonia y sus ayudantes tuvieron que impedirlo a la fuerza, tapándole incluso la boca, pues daba grandes alaridos. Ojo… llevar blanco en la boda no era la costumbre general. Fue la reina Victoria de Inglaterra quien, al usar un precioso vestido blanco cuando se casó con el príncipe Alberto en 1840, estableció esa moda en toda Europa, donde muchas mujeres se ponían vestidos negros para ese gran día. También fue en la boda de la reina Victoria de Inglaterra cuando se usó por primera vez la figura de una pareja de novios en lo alto del pastel y después de esto se puso de moda en todo el mundo. Sobre la parejita -miniaturas de Victoria y Alberto- había un ángel bendiciéndolos, que representaba el espíritu de Gran Bretaña.

iPad
En mis tiempos, convertirse en Reina de la Primavera implicaba vender el mayor número de boletos posible. Los boletos costaban 10 pesos cada uno y sólo logré vender la friolera de 48 (bu), o sea… apenitas .02 de iPad

 

Arriba
Sultán Ibrahim I fue liberado de una prisión donde se encerraba a los potenciales herederos al trono y gobernó llevando al Imperio Otomano a la ruina. Dicen que era considerado loco y por tanto, no era una amenaza. Le encantaban las mujeres obesas y ordenaba traerlas desde todos los rincones del imperio.

 

Abajo
Un día oyó un rumor de que algunas de sus mujeres estaban con otro hombre y mandó a ahogar a 280 miembros de su harem.