El reto de la actitud positiva

La actitud está antes de cualquier conducta, de hecho, nuestra actitud afecta invariablemente cualquier conducta, expone nuestro columnista Helios Herrera

El reto de la actitud positiva

Un año nuevo puede, o no, ser parteaguas para el año venidero. Hoy quiero compartirte un poco de la actitud, tema al cual generalmente recurro en mis conferencias.

Primero definamos este término como la manera en que nos disponemos a comportarnos u obrar. Cuando decimos que nos disponemos, quiere decir que tenemos el poder de decidir la manera en que queremos hacer las cosas; por lo tanto, la actitud que tomamos ante cualquier situación, nosotros la elegimos.

La actitud está antes de cualquier conducta, de hecho, nuestra actitud afecta invariablemente cualquier conducta; por ejemplo, la forma de actuar, hablar, caminar y comportarte en todos los asuntos será invariablemente determinada por tu actitud; pero actitud no es conducta.

La actitud se aloja en la parte más profunda de nuestra personalidad, es nuestro diseño básico, es el barro con el que nos forjaron, es el diseño elemental. Tú puedes decidir en conciencia el tipo de actitud con el que enfrentas el día de hoy, tú puedes dibujar una sonrisa en tu rostro y mantenerla ahí durante el resto del día antes de salir de casa o arrancar como dicen “con el pie izquierdo” todas las mañanas.

Piensa en todo lo bueno que tienes en la vida, piensa en las cosas, en las personas que amas, piensa en el trabajo que vas a hacer mañana lunes inicio de semana, ¿cómo lo vas a hacer?, ¿cómo lo podrías hacer mejor? y ¿cómo esto te va a hacer crecer? Si generas el pensamiento y la actitud correcta, generarás las acciones correctas y el mundo, el universo, te devolverá los efectos correctos.

El secreto está en modificar tu actitud y tus pensamientos, así entonces se alineará tu emocionalidad y será diferente el matiz de tus conductas, que generará causas diferentes y efectos diferentes.

Ahora bien ¿cómo modificar la actitud? La actitud puede hacer que un día gris tenga color, que un pleito con la pareja no sea la tercera guerra mundial, que el jefe decida o no despedirnos. La actitud podemos decir que “casi lo es todo”.

Para empezar el año con una actitud positiva aquí algunos consejos:

1. Arranca el día con algo positivo. Desde que abras los ojos te invito a predisponer tu mente a tener un gran día. Si ya sabes que te pone de malas el sonido de la alarma. ¡Caray! Hoy en día puedes cambiar el tono y hacer que tu canción favorita te despierte. Regálate una sonrisa frente al espejo, en lugar de gritar porque se hace tarde, despídete con un beso de tu familia, te quita el mismo tiempo. Hay muchas opciones así que identifica aquella que te funcione según tu estilo de vida e impleméntalo a tu rutina diaria.

2. Ve el lado blanco. Es natural que los seres humanos veamos siempre el lado negativo de las cosas y nos enganchemos con eso haciendo un círculo vicioso del cual muchas veces es difícil salir. Si lo que quieres es mejorar tu actitud ante la vida, déjame te aviso que será un proceso tan profundo que requerirá que te cambies el chip por completo. Aquí te va un ejemplo. Después de las fiestas a la mayoría nos sobran unos kilitos de más; en lugar de programar tu cerebro a “ponerse a dieta”, prográmalo a “adquirir hábitos alimenticios saludables”.

3. Vive tus emociones. Al pedirte que tengas una actitud positiva, no te estoy invitando a que vayas por la vida con una playera que diga “soy pura felicidad”; muy por el contrario, para poder lograr tener una actitud positiva, necesitarás ser consciente de toda la gama de subes y bajas que la vida por sí misma nos ofrece. Experimenta tus emociones, vívelas y deja espacio para cada una de ellas, esto te permitirá tener un equilibrio emocional que te conducirá a encontrar la mejor actitud para afrontar cada reto.

4. Sé agradecido. Aunque parezca que fue un mal día, te apuesto que dentro de todo si reflexionas, habrá algo bueno en ello. Es cuestión de que te regales uno minutos de manera profunda y critica para aplaudirte aquellos logros u avances. Sin duda esto te motivará y provocará de manera inmediata un cambio en tu actitud.

5. Enfócate en lo tuyo. Muchas veces quemamos energía de más por querer tener todo bajo control. No importa en el ámbito que sea, aprender a delegar y creer en que otros pueden hacer bien o hasta mejor que tú algunas cosas, te ayudará a disminuir niveles de estrés y así podrás disfrutar más de la vida con una actitud de confianza al otro.

6. Todo se pasa. Parecería filosofía pura, pero céntrate en esta frase y verás como a las cosas difíciles les podrás poner tiempo de caducidad. Por más extremo y negro que se vea el panorama, tarde o temprano cambiara. Pero ojo, lo bueno también se pasa, así que disfruta cada momento, de forma real ponles unas gotitas de actitud y recuerda que todo fluye y se desvanece.

Parecerían cosas insignificantes, pero una vez que las pruebas y eres constante con ellas, el resultado invariablemente se verá; además que una vez que cambias tú, tu entorno también se transformará y se generará una especie de cadena actitudinal. Hagamos de este 2017 un año de retos para nuestra persona.

Piensa, reflexiona y actúa.

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