Con o sin alianza, la alternancia es posible

La alternancia se ha logrado porque la sociedad así lo pide, porque la ciudadanía así lo exige, porque el pueblo la elige

Con o sin alianza, la alternancia es posible

Si una lección clara ha dado la incipiente democracia mexicana es que la alternancia no distingue partidos ni tiempos ni grillas internas ni malos gobiernos. La alternancia se ha logrado porque la sociedad así lo pide, porque la ciudadanía así lo exige, porque el pueblo la elige.

Esta semana, el PRD y sus tribus dinamitaron la posibilidad de lograr una coalición que, fundamentalmente en el Estado de México, pudiera imponer un bloque opositor para ganar el gobierno de la cuna priista.

La decisión de sepultar la alianza en la entidad mexiquense arrastró la misma posibilidad, pero en Coahuila, donde los Moreira se han encargado de imponer su ley, de vivir en la impunidad.

Sin embargo, parecieran olvidar que el año pasado, de las siete gubernaturas que ganó el PAN, únicamente en tres fue de la mano del PRD: Veracruz, Quintana Roo y Durango. Pero en Chihuahua, Aguascalientes, Puebla y Tamaulipas, Acción Nacional logró la alternancia por sus propios méritos, por sus propios cuadros, por sus propias apuestas, por su dirigencia.

Y viendo el estado de descomposición en que está, tanto el Estado de México, como Coahuila, es de esperarse que los panistas le repitan el resultado a un tricolor que está en la lona, gracias a sus gobiernos municipales, estatales al PRI- Gobierno de Enrique Peña Nieto.

De acuerdo con las últimas encuestas, difundidas en diversos medios de comunicación, el PAN (por sí solo) representa una alternativa real para lograr la alternancia en estas dos entidades, históricamente gobernadas por el PRI. Y en ambos estados con cuadros que garantizan un triunfo inolvidable. En el Estado de México todo pareciera indicar que Josefina Vázquez Mota sería la primera mujer gobernadora, pues cuenta con la aprobación de la mayoría ciudadana de acuerdo a la encuestas publicadas en diversos medios.

Por ejemplo, la encuesta de El Financiero revela que ex candidata presidencial, cuenta con el 66% de las preferencias dentro del mismo PAN para hacerse de la candidatura, muy por arriba de sus compañeros.

De acuerdo con la misma encuesta, Josefina Vázquez Mota es la candidata más reconocida de todos los partidos en la entidad mexiquense. De cada 100 posibles electores, 82 conoce a la panista, 81 al priista Alfredo del Mazo, 44 al perredista Alejandro Encinas y 31 a Delfina Gómez de Morena.

Para Coahuila, los pronósticos son más halagüeños, pues el legado de los Moreira entierra cualquier aspiración del PRI de retener la gubernatura.
Humberto Moreira endeudó al estado, fue investigado en México y Estados Unidos por crimen organizado, fue detenido en España por lavado de dinero y delincuencia organizada, su familia fue vinculada con el narco, se fue a esconder a Barcelona y ahora, en algo increíble, busca una diputación local. Lo peor de todo es que abiertamente Moreira advierte a sus enemigos que se las va a cobrar, admite que cuando estuvo en la prisión española escaló al cuarto lugar en la jerarquía de un grupo delictivo interno. Y así quiere volver a postularse por una curul local. De risa loca.

Y a su hermano Rubén le han descubierto malos manejos del gobierno, contratos con empresas fantasma, irregularidades en el manejo y destino de recursos y también lo han vinculado con el crimen organizado.

En este juego democrático, el PAN se presenta y destaca como una alternativa política honesta y transparente, en la que no cabe la corrupción ni la impunidad. Y eso es precisamente lo que anhela la gente, lo que elige la gente, lo que decidirá la gente este 4 de junio. Se puede.

 

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