Despertar frente a Trump

Ya llegó Donald Trump a La Casa Blanca, y ahora todo el mundo se pregunta ¿qué va a pasar?

Despertar frente a Trump

Por lo pronto, ayer por la mañana firmó el inicio de su muro, una barrera física que aislará a Estados Unidos de México, y con ello dejará de lado una larga historia de intercambio social, económico y cultural entre ambas naciones. Además anunció medidas en contra de las ciudades norteamericanas que han sido solidarias con nuestros paisanos y que se han negado a adoptar las políticas de deportación.

Pero, igual que como dicen miles de mexicanos, no hay que tenerle miedo. Debemos levantarnos por encima de Donald Trump y de su muro, porque ambos son símbolo del pasado.

Él representa valores primitivos que ya deberían estar en desuso. Encarna el desprecio a las mujeres, así como el odio contra los habitantes de otros países, o de cierta raza o religión.

Además, en total contrasentido al que se dirige el mundo en la era del internet, el presidente Trump planea encerrarse y alejarse del resto de los países. Todo lo contrario a las empresas exponenciales que hoy marcan tendencia, como son Facebook, Uber, Google, etc., quienes acercan y crean puentes en todo el orbe.

Todo parece indicar que Trump pretende regresar a la época de las cavernas. Por fortuna, frente a todas estas hostilidades, el espíritu humano ha tenido la capacidad de reaccionar rápido.

Como ejemplo tenemos a las tres millones de mujeres que este fin de semana se manifestaron en las calles de Estados Unidos y en más de 60 países, incluido México.

Ellas, junto con niños y hombres que las acompañaron, alzaron la voz a favor de la dignidad, la libertad, la no violencia y el progreso. Y como dejaron asentado, seguirán reclamando sus derechos cuantas veces sea necesario.

Las crisis han logrado grandes transformaciones en las sociedades; todo parece indicar que a veces, el mundo necesita un Trump para despertar.

A nosotros, el nuevo “gandalla del norte” nos ha puesto un espejo en la cara cuando nos discrimina e insulta. Pero en lugar de sólo enojarnos o ponernos a llorar, tenemos que reconocer las fallas que aquí en México debemos corregir.

Nuestro país ya tiene que superar su retraso brutal en derechos humanos, igualdad y respeto a la ley, sólo así podremos aprovechar nuestro verdadero y enorme potencial.

Tenemos todo: ubicación estratégica, recursos naturales, clima, multi-culturas, población, pero nos falta usar nuestro coraje para organizarnos y reunificar nuestra nación con los que están de aquel lado de la frontera y los que estamos acá. Para eso sí podemos utilizar a Trump.

Por lo pronto propongo cuatro primeros pasos:

Le pedimos al presidente Enrique Peña Nieto que no asista a la cita que anunció con Trump, por el claro acto de hostilidad que representa el inicio del muro.

Vamos a mostrar la fuerza de los mexicanos unidos; hagamos un muro tomados de la mano, que recorra nuestra frontera. Demostremos la forma correcta de ser una edificación sólida.

Constituyamos un cuarto de crisis, donde pongamos sobre la mesa nuestros retos y problemas y entre todos, busquemos soluciones, sin distraernos en destituciones partidistas.

Demos celeridad a la #OperaciónMonarca. Es necesario crear puentes de colaboración con autoridades norteamericanas aliadas, así como académicos, ONGs y empresarios, para apoyar a nuestros paisanos, evitar que sean deportados y, en caso de que lo sean, facilitar su reinserción a una vida productiva de este lado.

Si despertamos, México va a despegar como nunca antes lo ha hecho. Y hoy, la historia nos está haciendo el llamado.