Despreocúpese y ocúpese

Dicen que lo más complicado para el ser humano es verse a sí mismo y por consiguiente corregir lo que tanto se critica en los demás

Por Toño Esquinca

Una de las maneras más efectivas de agilizar el paso por lo que en algunas tradiciones se conoce como la noche oscura del alma es ocuparse de las cosas sencillas, elementales e inmediatas en su lista de tareas y pendientes. Si revisa bien se va a dar cuenta de que muy seguramente tiene varias cosas que ha mandado para después y de las que no se ha ocupado. Dicen que lo más complicado para el ser humano es verse a sí mismo y por consiguiente corregir lo que tanto se critica en los demás. ¿Se ha preguntado cuántos asuntos están esperando en su puerta para ser atendidos y que probablemente lleven años sin que los voltee a ver?

Es mucho más cómodo y fácil estar metiéndose en las vidas ajenas de cualquier manera que ocuparse de lo propio. ¿Qué le da menos trabajo: culpar, preocuparse, quejarse y chismorrear, o enfrentarse a su propia sombra? La respuesta es muy obvia y si no se es suficientemente despierto, casi siempre elegirá lo que no lo meta en el sendero de esforzarse. Se trate de un sentimiento postergado, de una promesa incumplida, de una expectativa falsa, de tomar sin dar, o dar sin recibir, de un sueño abandonado, de un adeudo de cualquier especie, de un espacio en desorden, de un ropero saturado de pasado, de un luto extendido, de un viejo dolor, de un trauma sin enfrentar, y de todo aquello que sea un asunto sin terminar, todo se vuelve parte del lastre que no lo deja volar alto ni vivir el presente.

La vida es una escuela, y las experiencias son la tarea de aprendizaje, por lo que si usted elige salirse por las tangentes poniendo su atención en las vidas ajenas para no hacerse cargo de sus lecciones, o preocuparse generándose más angustia innecesaria, estará desperdiciando su precioso tiempo. Nadie dijo que fuera agradable tener que abrir los cajones de la propia sombra para limpiarlos, pero es la tarea de toda una vida y es la verdadera y única ocupación de la que uno tiene que hacerse cargo. Haga una lista de todas las personas que más critica y que más lo sacan de quicio, sea muy honesto y vea en qué se parece; comience por su círculo inmediato y después extiéndalo a quienes no lo conocen: ahí encontrará muchas pistas de lo que el universo con toda puntualidad le está diciendo que tiene pendiente. Es hasta que nos ocupamos de lo que nos toca y dejamos de evadir y de evadirnos a nosotros mismos que contribuimos a que todo funcione. Mientras queramos cambiar la película en la pantalla sin reescribir el guión seguiremos siendo parte del problema, de lo pesado, del lastre, del parasitismo, del reciclaje sin creaciones nuevas.

 

TE RECOMENDAMOS:

 

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo