Lodazal en Veracruz salpica a Del Mazo y a Delfina

Yunes reveló un pacto entre el Duarte y Morena para frenar el avance del PAN en esa entidadicho acuerdo incluía la entrega mensual de 2.5 mdp

El 17 de abril de 2013, una bomba política le estalló en Veracruz y dio paso a la tumba del PRI en Veracruz. Ese día, el PAN denunció una operación ilegal para usar padrones y recursos públicos para favorecer al PRI en sus campañas de ese año. La bomba también destruyó el Paco por México y supuso el castigo para los responsables de esa operación: Ranulfo Márquez, ex delegado de la Sedesol en esa entidad, y Salvador Manzur, ex secretario de Finanzas del gobierno de Javier Duarte, entre otros responsables.

Pero nada pasó: Ranulfo Márquez pasó de delegado federal de la Sedesol en Veracruz a ser el titular de la Sedesol en Veracruz. Sin embargo, el 12 de diciembre, se giró una orden de aprehensión en su contra por delitos electorales.

Uno de los hombres clave de toda esta red de corrupción es Salvador Manzur, principal operador y amigo de Javier Duarte. Tras ser exhibido y denunciado penalmente por el PAN, Manzur “renunció” a su cargo, pero fue rescatado políticamente por Alfredo del Mazo, actual candidato del PRI a la gubernatura del Estado de México. Como director de Banobras, Del Mazo nombró a Salvador Manzur delegado de la dependencia en Veracruz.

Sin embargo, en la debacle política de Javier Duarte y su primer círculo, y con una investigación penal en su contra por delincuencia organizada y lavado de dinero, y en un intento por deslindarse de Manzur, Del Mazo lo cesó el 1 de noviembre de 2016.

Y pesar de que el PRI le apuesta al “olvido” de la población ante estos escándalos de corrupción y enriquecimiento ilícito, apenas el martes el Presidente de Acción Nacional, Ricardo Anaya, exigió a Del Mazo que aclare sus vínculos con Javier Duarte: “que aclare no sólo sus vínculos de amistad, sino sus vínculos de complicidad”. Lo anterior luego de que en redes sociales se recuperaron imágenes y tuits de la amistad personal del candidato priista con el ex gobernador detenido en Guatemala.

El escándalo de Duarte también tiene como triste protagonista a Delfina Gómez, pues el año pasado el entonces candidato priista a la gubernatura de Veracruz, Héctor Yunes, reveló un pacto entre el Duarte y Morena para frenar el avance del PAN en esa entidad.
Dicho acuerdo incluía la entrega mensual de 2.5 millones de pesos a Morena para apoyar las campañas en Veracruz.

En el proceso del año pasado en Veracruz, la coordinadora del trabajo político de Morena, enlace directo con Andrés Manuel López Obrador y quien habría recibido los 2.5 millones de pesos era ni más ni menos que Delfina Gómez, la candidata del Movimiento Regeneración Nacional a la gubernatura mexiquense.

Ante estos señalamientos, el PAN ha sido muy firme en exigir a Delfina Gómez una explicación puntual de cuál era su participación en la entrega mensual de esos 2.5 millones de pesos que Javier Duarte le entregaba a Morena y a sus candidatos en Veracruz.

Y como exigiera Ricardo Anaya el martes pasado: “Del Mazo y Delfina tienen que explicar sus nexos con el delincuente Javier Duarte”. Y como estampa de fondo el rancho Las Mesas, en Valle de Bravo, el templo de la impunidad que construyó Javier Duarte en el Estado de México, lugar en el que seguramente pensó que estaría seguro y sin castigo, protegido por sus amigos Alfredo del Mazo Maza y Enrique Peña Nieto, y por su aliada Delfina Gómez.

 

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