No seas un papá tóxico

A diario los seres humanos tenemos que lidiar en nuestra vida cotidiana con un sinfín de personalidades dañinas de todo nivel

No seas un papá tóxico

Seguramente, durante alguna época de tu infancia o durante tu infancia completa y también en tus años de juventud, tus padres hacían cosas que te afectaban emocionalmente a grado tal que acabaste alucinándolos y, en consecuencia, replicando ese nefasto patrón, tú también, en el futuro, desempeñando el rol de papá, también le hiciste la vida de cuadritos a tus hijos.

Terrible, ¿no crees?

A diario los seres humanos tenemos que lidiar en nuestra vida cotidiana con un sinfín de personalidades tóxicas de todo nivel (en el trabajo, en la calle, en el vecindario… ¡en todos lados!, incluyendo la familia), lo que en definitiva se traduce en una carga de estrés sumamente compleja que con el paso del tiempo van perfilando a individuos de comportamiento disparejo e inestable.

Ahora bien, está claro que es padre no es cosa sencilla, en ningún lado se pueden adquirir manuales o instructivos que nos permitan desempeñar exitosamente la dura misión de criar a un ser humano. Sin embargo, en ese difícil proceso de educar y encaminar a un pequeño hacia la adolescencia y posteriormente a la adultez muchos de nosotros cometemos gravísimos errores porque inconscientemente repetimos aquellos patrones con los que nuestros padres (literal) nos fastidiaron la existencia.

Pero ¿cómo hacer para no dañar a nuestros hijos irremediable y permanentemente?, ¿qué debemos implementar para no convertirnos en unos padres tóxicos y sí en unos aliados invaluables de nuestros vástagos.

Primero que nada hay que dejar de ser tan exigentes y perfeccionistas. Para lograrlo debemos ser lo suficientemente objetivos con nuestros hijos y conocer/aceptar sus talentos y sus limitaciones, porque cuando un padre exige demasiado lo único que está haciendo es dejar asomar su baja autoestima.

Lo siguiente que debemos hacer es no ser manipuladores y para eso hay que dejar de lado nuestra proclividad al control y una vez que hayamos erradicado de nuestro comportamiento el gen de la manipulación debemos trabajar arduamente en no ser autoritarios, intolerantes e intransigentes, porque estos tres comportamientos lo único que consiguen cuando los ejercemos es anular las necesidades y las emociones de nuestros hijos. Cuando somos inflexibles lo único que estamos consiguiendo es criar pequeños agresivos que seguramente harán del bullying un mecanismo habitual con sus amigos y compañeros de colegio.

Obviamente para evitar ser un papá tóxico debes contemplar en todo momento que el maltrato y físico son inadmisibles para educar a un niño. La violencia física (los golpes) y la violencia verbal (los insultos, las groserías, etcétera) van minando irremediablemente la autoestima de los chicos. Mucho ojo con esto.

Un pequeño, sin importar sus características emocionales, siempre requerirá que sus padres sean afectuosos y cariñosos. Por eso, si amas a tu hijo, si lo consideras lo más importante del universo, ¡debes demostrárselo! Dile que lo quieres y que lo amas, abrázalo, juega con él, hazle caricias y, obvio, para eso requerirás echar mano en todo momento de la comunicación, por lo que todos los días deberás hablar con él/ella, que de viva voz él/ella te diga qué le preocupa, cómo se siente, cuáles son sus necesidades, sus miedos, lo que le hace sentir bien y feliz.

Por último un par de aspectos preponderantes y esenciales: Bajo ninguna circunstancia jamás culpes a tus hijos de tus fracasos o frustraciones, porque el único responsable de ellos eres tú; y, finalmente, nunca proyectes tus sueños o fantasías incumplidos en ellos. No les pases factura de aquello que tu no pudiste realizar, deja que vivan a su ritmo, que alcancen sus propios objetivos y que se desarrollen de acuerdo a su personalidad… no de acuerdo a la tuya.

Y no olviden que los viernes a las 00:00 horas y los domingo a la 1:00 de la madrugada los espero en su programa “Exclusivo Para Hombres”, que se transmite por Telefórmula (121 de Cablevisión y 121 de Sky).

 

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