¿Cómo controlar las manecillas del reloj?

Nuestro columnista Helios Herrera enlista las claves para administrar al máximo tus tiempos

¿Cómo controlar las manecillas del reloj?

Todos estamos limitados a 24 horas por día. Y aunque a veces quisiéramos que se duplicaran o hasta triplicaran, no podemos hacer absolutamente nada al respecto.

A pesar de que todos gozamos de la misma cantidad de tiempo, existen algunas personas que aparentan hacer más que otras, es como si tuvieran la habilidad de controlar las manecillas del reloj  para que el tiempo juegue a su favor según sus necesidades y requerimientos. Sin embargo, no es cuestión de magia ni de poderes sobrenaturales, la realidad y la única razón es que conocen y llevan a la práctica la clave para controlar el tiempo, que en pocas palabras se resume en:  organizar los pensamientos, establecer prioridades y limitar horarios para cada tarea.

El tiempo no se puede controlar ni manipular, los eventos que en él transcurren, son los susceptibles a administrarse.

A todos, alguna vez, nos ha pasado que pareciera que cada cinco minutos alguien nos llama o nos llega un correo electrónico sólo para recordarnos una tarea más de todas las que ya tenemos pendientes. Esto no sólo nos interrumpe lo que estábamos haciendo, sino que también al pensar en la tarea adicional, caemos en una gran distracción.

Para poder empezar a trabajar por tener el control de esas manecillas y hacer que el tiempo juegue a nuestro favor, te comparto estas sencillas técnicas:

  1. Establece un límite de tiempo a cada tarea. Ocurre muy seguido que, con aquello que disfrutamos hacer, se nos va más el tiempo o le dedicamos más, dejando de lado otras cuestiones quizá más importantes, pero menos satisfactorias. Es fundamental que cada actividad diaria tenga destinado el tiempo justo para ello, por ejemplo 30 minutos por la mañana dedicarlo a leer correos y contestarlos, saber que más de una hora al día de lectura no es posible por otras actividades, etcétera.
  2. Organízate con recursos extras. Creemos que llevar un cuaderno de anotaciones, un calendario, entre otros, es cosa de niños; por el contrario, los adultos al crecer olvidamos esas útiles estrategias para apoyar nuestra organización del día. Apoyar a la memoria con otras herramientas, es fundamental para que nada se nos escape y podamos aprovechar cada minuto del día de una manera más eficiente. Compra diferentes folders de colores y establece clasificaciones específicas para cada uno. En uno puedes colocar los gastos mensuales de la casa, abrir otro para los pendientes de cada hijo (colegiaturas, pago de clases extraescolares, etc.), destinar otro a cuentas de banco, etc. Hoy en día existen infinidad de aplicaciones que pueden, de igual manera, ser útiles para la distribución y recordatorio de pendientes.
  3. Minimiza las reuniones. No siempre debes estar presente en todo y no todo requiere de una reunión, muchas veces se convierten en el espacio perfecto para “perder tiempo”, “no hacer nada” o “salirse de la oficina a distraer”. Si lo que realmente quieres es cuidar de tu tiempo y el de los demás, establece los requerimientos para saber cuándo es fundamental reunirse, y si es así el caso, favorece las reuniones breves y precisas, que tengan un objetivo particular y cúmplelo. Establece específicamente los momentos que sí requieren dedicar tiempo a una reunión.
  4. Acorta tus llamadas. Como mi abuelita diría “el teléfono se hizo para cortar distancias y no para alargar charlas”, vivimos literalmente pegados al teléfono, pareciera que es un accesorio unido a nuestro cuerpo, y peor aún, que sin él no funcionamos durante el día. Diferentes estudios han demostrado el fuerte impacto que tienen los teléfonos celulares en muchos sentidos, desde la salud hasta uno de los principales distractores. Cada llamada que realices, recuerda ser puntual con lo que tienes por decir, sé concreto y específico y termínalas lo antes posible. Por supuesto, si es una llamada para saludar a un ser querido, tómate tu tiempo siempre y cuando así se requiera.
  5. Anota todo. Por más pulpos que nos creamos, no lo somos. Siempre llegará el momento en que algo se olvide y por ende dejemos de hacerlo y después debamos utilizar otro momento para cumplir con ello. A lo largo de mi trayectoria, las personas más exitosas y que parece que multiplican el tiempo, son aquella que como escriben cada una de sus actividades, a simple vista parecieran un poco maniáticas o controladoras del asunto; pero en la vida agitada que todos llevamos, es fundamental, para poder gestionar el tiempo de la mejor manera y como mayormente nos convenga.
  6. Despídete de los tiempos muertos. Hoy en día todo es portable y en cualquier lugar podemos hacer algo de productivo a nuestra persona y según nuestros gustos. La mayoría de los mexicanos y mayormente en la CDMX pasamos un buen número de horas diarias en el transporte, y aquí hay de dos, o tomarlo con filosofía y aprovecharlo o volvernos locos. Así que saca ventaja de esos ratos y lee un libro, escucha un seminario, ve una buena película, escribe los correos que dejaste pendientes o como yo , que en estos momentos escribo para mis lectores de Publimetro mientras voy en un avión.
  7. Planea tus proyectos y metas. Es más fácil cumplir con tiempos si sabes qué y cuándo debes hacerlo, así te permites planear a corto, mediano y largo plazo. Genera que el tiempo no se esfume sin resultados tangibles y reales. La manera adecuada de iniciar esto es hacer listas semanales y mensuales que te guíen en tu actuar diario. Una vez que tengas estas listas, realiza planeaciones diaria, quince minutos antes de dormir organiza tu siguiente día y disfruta de cada segundo.

Mientras vas aumentando el nivel de práctica con tus nuevas técnicas de trabajo y comienzas a experimentar un nivel de realización más alto, aprenderás a utilizar estos principios en otras áreas de tu vida. Pronto adquirirás la habilidad de controlar las manecillas del reloj.

Piensa, reflexiona y actúa

Helios Herrera

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