#Confidencial: PRD, a un paso de desmoronarse

Un factor crucial será quién gane en territorio mexiquense: si el PRI conserva el gobierno, mantendrá el trato de aliados con ADN. Si al contrario, la triunfante es Delfina Gómez, de Morena, es previsible que esa facción se desmorone, dentro y fuera del PRD

#Confidencial: PRD, a un paso de desmoronarse

Héctor Bautista, líder de la corriente interna en el PRD denominada ADN, entró en un espacio de incertidumbre con rumbo a los comicios en el Estado de México. Si bien su candidato, Juan Zepeda, colocará al Sol Azteca en una buena posición, atraerá una crisis adicional cuando se revise internamente qué ocurrirá con la actual dirigencia, que encabeza Alejandra Barrales, y cuál será el objetivo del 2018, tanto por lo que se refiere a la disputa de la Presidencia de la República como en la Ciudad de México, un polo natural en el debate partidista. Un factor crucial será quién gane en territorio mexiquense: si el PRI conserva el gobierno, mantendrá el trato de aliados con ADN. Si al contrario, la triunfante es Delfina Gómez, de Morena, es previsible que esa facción se desmorone, dentro y fuera del PRD.

Javier Jiménez Espriú, prestigiado catedrático de la UNAM, está poniendo muy nerviosas a las empresas de telecomunicaciones del país, pues se le menciona como eventual secretario de Comunicaciones y Transportes en caso de que Andrés Manuel López Obrador ganara la Presidencia. Don Javier, nos dicen, ha sido un férreo crítico y opositor de la reforma en telecomunicaciones, recogiendo algunos argumentos del ingeniero Carlos Slim, el gigante del sector, que se dice afectado por las medidas instrumentadas, con lo que parece excesiva la anticipación. El factor Jiménez Espriú ha provocado llamados de alerta de las telefónicas, que temen que esta reforma pudiera ser cancelada y, con ello, permitir que el magnate propietario del Grupo Carso retome espacios.

Héctor Serrano, formalmente sólo secretario de Movilidad en el gobierno de la ciudad de México, pero en realidad operador clave de Miguel Ángel Mancera, protagonizó ayer una escena singular, al convocar a un encuentro de “reconciliación” al consejero político de la capital, Manuel Granados, y al diputado federal perredista Jesús Valencia, engarzados durante las semanas recientes en una confrontación política. Lo paradójico del asunto es que tal pugna parece haber sido tejida por el propio señor Serrano, tras bambalinas.