Instrucciones para hacer su vida más interesante

Para ser leídas con: “Love Potion No. 9”, de The Clovers

Instrucciones para hacer su vida más interesante

Paso 1. Busque lo inesperado

Estar con vida es lo más peligroso que le puede pasar. Los sigas, los altos, los likes, las selfies con cara de perrito, los trolls, los fidgets, las inmundicias cobrando protagonismo y la indiferencia como bandera de unidad sólo puede dar como resultado que al ser humano se le deje solo y se sienta dios. Si no me cree, vea lo que hizo Trump con el Acuerdo de París. Si siente que está con vida sólo para tener algo nuevo que vetar, pare un momento y vea que al mundo se le puede ver de manera diferente. Desafiante. Por ejemplo, pruebe a notar el intercambio emocional que tiene con la ciudad. Encuentre qué de lo que designa como “afuera” no es tan “afuera” y cuando llegue a notar eso, vea que estamos dominados por una inercia que ni siquiera llegamos a intuir. La fuerza de lo cotidiano es tal, que no sabemos cómo relacionarnos con ella y, menos aún, cómo liberarnos de su yugo. Por eso sepa que la muerte no representa la solución a sus problemas, y aun así, la vida se va en una ida al baño. Así que, como en una buena ida al baño, concéntrese, no pierda de vista el objetivo y sorpréndase hasta de lo (que parece) más rutinario.

Paso 2. Celebre el mundo

Los mundos se salvan hasta las 9 de la mañana. Después, cualquier otra ventanilla se ocupa en trivialidades que van, desde teclear en una computadora todo el día, hasta pretender estar ocupado para que la gente haga que lo respeta. El mundo empeora y la nostalgia se lo agradece. Si no sabe cómo aburrirse sin romper el mundo, procure entonces no aburrirse, con el antídoto más elemental: ¡celébrelo! Si cree que morirá cuando lo pique un dron, póngale alas a dicho prejuicio y aprenda a tratar la vida como a una nube: no se le puede poseer ni coleccionar, ni adquirir, por más Hot Sales que hayan.

Paso 3. Practique estar con vida

¿Qué hace con su tiempo? ¿Dónde está puesto el sentido de propósito en cada una de las acciones, pensamientos y palabras que lleva a cabo? ¿Sabe qué es lo que le está esperando en el futuro? No son preguntas en mal plan, sólo recordarle que la vida es un dulce sweet and sour. Pero entre el sweet y el sour hay algo grande: saber lo que está pasando en este momento. Recuerde el contenido de la mente y retire la atención del mundo de la distracción. Dese la oportunidad de tener una oportunidad. Entenderá que allá afuera hay una vida que lo extraña.

Paso 4. ¿Para qué esperar, si eso está out?

La vida le enseña a esperar, incluso cuando ya esperó demasiado. Pero si esto, por sí mismo lo desespera, procure entender su parado en el mundo como una acción vinculada al sentido de causalidad: si hoy cambió y tampoco se notó, sepa que el problema es del perceptor. Dado que todo lo que necesita un ser humano para estar tranquilo es que le digan que todo va a estar bien, imagine que algún superhéroe le susurra esto y haga de su vida, un constante observatorio y laboratorio. Ahí tiene el valor (y sorpresa del momento). Dese por apercibido que este presente dura hasta que el futuro lo decida.