El único ganador de las elecciones 2017

Llama la atención que aún no hay datos oficiales -ejemplo Coahuila- de lo logrado hace cuatro días en cuatro entidades

El único ganador de las elecciones 2017

Pasada la resaca electoral que dejó el 4 de junio, muchas son las lecturas, muchos son los escenarios que se manejan en lo inmediato y para el próximo año, todo es pura especulación. Lo único cierto son los datos duros del saldo que dejó la jornada del domingo: el ganador fue el PAN y el gran perdedor fue el PRI-Gobierno.

Llama la atención que aún no hay datos oficiales -ejemplo Coahuila- de lo logrado hace cuatro días en cuatro entidades y al interior de Acción Nacional también comienzan a sembrar ruido con una estrategia mediática para presionar al líder nacional Ricardo Anaya para acelerar los tiempos rumbo a 2018, lo cual es una torpeza mayúscula.

Pero vamos a los números. El PAN ganó dos gubernaturas, Nayarit y Coahuila, en este estado hay un escándalo terrible por el papelón del Instituto Electoral, quien auspició un fraude a favor del candidato priista, pero que no procederá, pues el recuento de votos y el cómputo de actas darán el triunfo a Acción Nacional.

Además, junto con el PRD, el blanquiazul ganó la mayoría de los ayuntamientos en Veracruz, 112 de 212; le arrebató el dominio al PRI-Gobierno quien se hundió con apenas 36 alcaldías, además de perder el dominio de las presidencias municipales más poderosas del estado.
Lo anterior puede sustentarse fácilmente, con números, que no puede refutar nadie por más que busque criticar el trabajo, los avances en todo el país y los éxitos de Accion Nacional bajo la dirigencia de Ricardo Anaya.

Los datos más relevantes que dejó la elección del domingo pasado son:

Un crecimiento de 160% en gubernaturas de 2015 a 2017

El PAN ocupa el primer lugar en número de gubernaturas, con 13: Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, *Coahuila, Durango, Guanajuato, Nayarit, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, Tamaulipas y Veracruz.

Con el control de 14 Congresos estatales, también ocupa el primer lugar en mayorías en las cámaras de diputados locales.

El PAN obtuvo el 4 de junio pasado el primer lugar en cuanto a votación municipal, con un millón 200 mil sufragios en tres estados. Además, ganó casi la mitad de los municipios disputados (49.6%).

De 2015 a 2017, Acción Nacional pasó de gobernar 18 millones a 41.9 millones de habitantes. Lo anterior significa que de uno de cada tres mexicanos es gobernado por Acción Nacional.

El panismo gobernará 12 capitales en todo el país y de 356 municipios que gobernaba en 2015, pasará en 2017 a 574, lo que equivale a un crecimiento de 23.52%.

Escándalo, vergüenza y retroceso en Coahuila

En Coahuila no sólo falló el Instituto Electoral, sino que su incompetencia, sus omisiones y sus trampas para solapar un fraude significan un retroceso para el país y su insípida democracia.

Su presidenta María Gabriel de León Farías debe ser sancionada por incumplir la ley y fallarle a los coahuilenses y a los mexicanos.
El PREP, que originalmente debe dar certidumbre, en este caso sólo generó caos y dudas. El PREP paró cuando llevaba 71.9% de avance ante el cúmulo de irregularidades reportadas.

El lunes, durante la madrugada, el IEC presentó un conteo rápido que daba una ventaja al panista Guillermo Anaya de entre 36 y 39% de la votación, mientras que el priista Miguel Riquelme tendría entre un 34 y un 37%. Según los expertos en el tema, los conteos rápidos son infalibles, por lo que no se explican por qué las discrepancias y las inconsistencias con el PREP.

Sin duda es un escándalo y un retroceso para la democracia. Chance.org, incluso, comenzó una campaña en Internet para pedir el cese de la consejera presidenta del IEC, María Gabriel de León Farías.

En esta entidad el recuento de votos le dará el triunfo a Acción Nacional y confirmará la tercera derrota del PRI del 4 de junio.

Finalmente Ricardo Anaya le apuesta al trabajo arduo, no al escándalo mediático, le apuesta a los logros que se pueden medir y contar, no a la crítica hueca de aquellos que enfocan sus ataques en alguna estrategia fallida sin tomar en cuenta la responsabilidad compartida y la falta de lealtad al partido y compañerismo.

Para Anaya es momento de reflexión, análisis y construcción para el 2018, para ajustar estrategias, unificar y fortalecer al partido con miras al próximo año; para Anaya no es momento de destapes ni de autodestapes cuando quieren robar una elección (Coahuila).