¿Los resultados de las elecciones en Edomex influirán en los comicios de 2018?

El Gobierno Federal realizó todo un operativo electoral en la entidad a los ojos de todos y sin ningún tipo de impedimento

¿Los resultados de las elecciones en Edomex influirán en los comicios de 2018?

Increíble que en este momento de nuestra historia veamos episodios así pero ocurrió: En el Estado de México se dio una elección de Estado. Está documentado que diversos Secretarios de Estado asistieron a la inauguración de hospitales, entrega de tarjetas de apoyo y créditos de vivienda; se usaron las instituciones fiscales para divulgar información personal de Josefina, se promovieron mensajes de gobierno con un claro propósito de beneficio para el candidato del PRI, todo esto en uno de los estados con la mayor cantidad de electores, más de 11 millones de ciudadanos.

De hecho, cuestionamos en el Congreso el nombramiento de Luis Enrique Miranda Nava como Secretario de Desarrollo Social, porque era conocida su trayectoria como operador político del “Grupo Atlacomulco” y quien fue objeto de indagatorias por ser presunto prestanombres para la adquisición de propiedades durante el gobierno de Arturo Montiel. Su nombramiento fue interpretado como el banderazo de salida de una importante operación electoral en el Estado de México y de cara al 2018. Pese a que este personaje prometió en noviembre pasado no visitar la entidad durante el periodo electoral, los subsecretarios de su dependencia mantuvieron una importante presencia durante toda la campaña.

De la misma forma, los titulares de la Secretaría de Gobernación, de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), de la Secretaría de Educación Pública (SEP) e incluso el Director General del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) hicieron acto de presencia en la entidad para hablar de los logros del gobierno federal. Por si fuera poco, el Presidente de la República visitó el estado en 22 ocasiones, de 106 visitas a las entidades federativas entre 2016 y 2017, es decir que le destinó el 21% de sus viajes de trabajo inaugurando 9 de 45 obras en el país.

El Gobierno Federal realizó todo un operativo electoral en la entidad a los ojos de todos y sin ningún tipo de impedimento, dejando en clara desventaja a los partidos de oposición y les arrebató a los mexiquenses la oportunidad de elegir libremente por la alternancia democrática.

Esta situación debe encender las alertas de los mexicanos pues podría representar una prueba piloto de un mecanismo que se activaría en las elecciones del próximo año, es decir, implementando una estrategia donde se utilicen las instituciones, obras públicas y los programas sociales para coaccionar el voto.

Sin embargo, esta operación electoral no puede ocultar la crisis que vive el PRI, en el resultado de la votación del pasado 4 de junio consiguió apenas el 33.73 por ciento de los votos emitidos mientras que Eruviel Ávila fue electo con el 61.97 por ciento de los votos, lo que significa una reducción del 28.25 por ciento en tan solo 6 años.

Estos datos son resultado de dos situaciones: la ciudadanía tiene la percepción de que el PRI es sinónimo de corrupción y malas prácticas. Por otro lado, la aparición de más actores políticos, algunos de ellos con un discurso populista que ha polarizado a la sociedad y fragmentado el voto.

Si bien la elección del Gobernador en el Estado de México no es una determinante de la elección presidencial, pues en 2000 y 2006 que el PAN ganó la Presidencia el PRI mantuvo la gubernatura mexiquense, en esta ocasión permitió de manera cruda identificar hasta donde es capaz el gobierno de intervenir en el proceso.

Tras un sexenio desastroso, es previsible que el PRI-Gobierno eche mano del sistema clientelar para intentar mantener la Presidencia de la República, por lo que hoy más que nunca debemos generar sinergias dentro del espectro político de oposición a fin de poner alto a la incapacidad y a la corrupción, así como cerrar la puerta al populismo y a la irresponsabilidad que podrían desperdiciar el enorme potencial que tenemos como país. Veamos lo que está viviendo Venezuela país que hace menos de dos décadas era una potencia petrolera con una democracia sólida. México y su democracia estarán a prueba en 2018.