#Confidencial: Serrano, Mancera y la Línea 7 del Metrobús

Fuentes especializadas nos alertan que la única forma en que el asunto se resuelva será que, otra vez, Mancera obtenga favores de la administración de Peña Nieto

#Confidencial: Serrano, Mancera y la Línea 7 del Metrobús

Héctor Serrano, secretario de Movilidad en la ciudad de México, ha enterrado la cabeza en la arena ante el desastre en el que se empieza a convertir el proyecto del Metrobús sobre el Paseo de la Reforma, que ha gestionado directamente su oficina. El señor Serrano, nos dicen, se halla tan ocupado en la “grilla” capitalina que dejó complicarse esta iniciativa sobre la que hay cada vez más dudas legales, técnicas y de transparencia. Para no variar, el jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, debió salir a tratar de deshacer el entuerto. Pero fuentes especializadas nos alertan que la única forma en que el asunto se resuelva será que, otra vez, Mancera obtenga favores de la administración de Peña Nieto.

Víctor Hugo Sondón, líder del PAN en el Edomex, tiene un futuro incierto tras el fracaso electoral del 4 de junio, pues en redes sociales arrecia el hashtag #RenunciaSondon, pero antes de que se vaya los panistas mexiquenses le están exigiendo que aclare el destino de todos los recursos destinados a la campaña de Josefina Vázquez Mota, quien llevó al PAN al cuarto lugar en esa entidad. La montaña de señalamientos se está distribuyendo por partes iguales entre el citado Sondón y el ex dirigente Ulises Ramírez, al que se le achaca tener control sobre una estructura partidista que se mantuvo apática y paralizada.

Ricardo Anaya, dirigente del PAN, se quedó sin tiempo y sin memoria pero con mucho oportunismo, al presentar su propuesta de una segunda vuelta electoral en la próxima elección presidencial. Entre las cosas que se le olvidaron está que la Constitución establece que las reformas en materia electoral deben promulgarse 90 días antes del arranque del proceso, programado para la primera quincena de septiembre.

Norberto Rivera Carrera, arzobispo primado de México, cabildea con el nuncio apostólico Franco Coppola su permanencia al frente de la Iglesia católica, a pesar de haber cumplido 75 años, la edad requerida para jubilarse de acuerdo con el derecho canónico. Nos adelantan que el cardenal presume su “cercanía” con todos los “presidenciables” mexicanos. Pero que lo que realmente pesa en el ánimo del papa Francisco son las denuncias contra el prelado por presuntamente proteger a curas pederastas. De ahí que pronto vaya a haber anuncios desde El Vaticano.