Instrucciones para estar muy ocupado

Para ser leídas con: “Watching the Detectives”, de Elvis Costello

Instrucciones para estar muy ocupado

Paso 1. No esté para nadie

Nadie tiene tiempo para ser paciente. Menos, cuando por una razón poco diseminada, el mundo parece ser de aquellos que fibrilan con la idea de siempre estar en algo. Como si estuvieran diseñados para, aun cuando están sentados y aparentemente tranquilos, estén rebotando su piernita. ¿Será porque desde niños tuvieron el acierto de contar con padres que supieron exorcizar el ocio con útiles clases de tae kwon do, taikutsu, y hasta un franco hikkimori? Hacer algo “de provecho” permite que usted se entrene para que nunca se vea distraído en asuntos importantes. Así, hágase el favor de olvidar observar sus emociones, ignore lo que lo distingue de los demás y especialícese en ser sobreviviente de sus propias torpezas.

Paso 2. Vea lo que dicen de nosotros

Cuando un líder tibetano (el XVI Karmapa) visitó por primera vez Occidente, a su regreso, uno de los monjes más viejos le preguntó con curiosidad: “¿Cómo son?, ¿Cómo son los americanos?”. La gente estaba realmente curiosa. La respuesta fue: “No tengo idea de lo que están haciendo, pero hay algo muy importante que debes tomar en cuenta si vas a Occidente. Tienes que decir que estás ocupado. No importa si no estás haciendo nada, tienes que decir que estás muy ocupado y así la gente te respetará.”

Paso 3. Si está en minúsculas, no debe ser tan importante.

Vivimos en una cultura con un enorme (e inexplicable) respeto por la ocupación. Imagínese diciendo: “no estoy ocupado” en el trabajo. Por eso basta abrir la visión para atestiguar que el tipo de ocupación en el que da la vuelta al letrero en su puerta y pide no ser molestado hasta dentro de tres meses, es aquél que sólo lo mantiene entretenido y que difícilmente atiende a subsanar metas de largo plazo que toquen sus metas más trascendentes. Esas no importan. De hecho, ya ni se acuerda que existían.

Paso 4. Ocúpese en algo relevante

Si le parece que hay un vidrio sucio entre estas letras que lee y sus ojos, no se preocupe: puede que tenga razón. Pero no se preocupe, estas instrucciones están por terminar (acelere la lectura o salte letras sin importancia) y usted podrá recuperar su tiempo, ese que iba a destinar en algo tera importante y que ahora, probablemente, se lo obsequie a algo que en dos páginas más olvidará. No pasa nada, estas letras, como su memoria, se acostumbran a ello.

Paso 5. Encuentre al culpable

Tampoco es que estemos tan inmersos en tareas de crucial desenlace para la humanidad todo el tiempo. En realidad, se trata de una más de las manifestaciones de su ego. Olvide lo ocupado: ¡lo abstraído que se encuentra! Y es que el ego es chico, pero somos profesionales para estirarlo: le fascina sentirse el único en donde esté. Por eso es que el ego entiende muy bien la inmensa atracción por sentirse ocupado.