La bendición de ser papá

Con sorpresa me encontré con un par de canciones que, además de sensibilizarme, trajeron a mi mente increíbles recuerdos de la niñez de mis tres hijos

La bendición de ser papá

Esta semana tuve la oportunidad de entrevistar a dos importantes estrellas de la música latinoamericana. Primero a una de las bandas más importante que tiene la historia del rock en nuestro idioma: Café Tacvba. Al día siguiente, a Residente. Haciendo mi trabajo, escuché atento los últimos trabajos musicales de ambos para saber por dónde podía llevar la plática. Con sorpresa me encontré con un par de canciones que, además de sensibilizarme, trajeron a mi mente increíbles recuerdos de la niñez de mis tres hijos. Cuando felicité tanto a René como a Meme, autores de ambas canciones, de inmediato su rostro esbozó una sonrisa llena de orgullo y una plena satisfacción. Su obra había tocado, como lo imaginaron, a un padre que, como ellos, vive convencido de que no hay emoción más grande que la de ver, tener y disfrutar plenamente la vida de sus hijos.

Minutos más tarde, le presenté a René a mi hijo mayor el Pollo. El boricua remató el saludo con la sentencia de “qué difícil es trabajar con tu papá”, a lo que respondí con un rotundo “muy difícil”. Y es que recordé cuando trabajé en una farmacia con el mío; la relación padre e hijo es muy estrecha, hay mucho amor de por medio, tu hijo es lo más grande, lo más poderoso que has hecho, eres tú mismo, y cuando compartes la misma pasión, mucho mejor. Hay diferencias, hay costumbres distintas, la forma en que se aprende no es la misma.

A ti te enseñó la vida y tu responsabilidad es guiarlos a ellos para que, si comenten tus mismos errores, el aprendizaje sea mejor para ellos. Si no, piensen un poco en Vicente Fernández, repasemos su vida, su carrera, su estilo, sus canciones, sus virtudes, sus defectos. Luego traigamos a colación al famoso Potrillo Alejandro Fernández: misma pasión, caminos diferentes; uno es de los más grandes ídolos que ha tenido México en su historia y el otro está todavía en la lucha para algún día llegar a serlo y, en este caso, ya viene una tercera generación, pues ya se estrenó como cantante Camila Fernández, con lo que veremos en unos años cómo se escribe la historia. Pero no son los únicos, podemos ver otro claro ejemplo con Julio Iglesias, uno de los intérpretes más grandes que ha tenido la música en español, con un estilo refinado, elegante, con canciones que marcaron decididamente a una generación, uno de los hombres que más vendieron discos en la historia de la música y, en este caso, se repite la fórmula: misma pasión, concepciones muy distintas. Su hijo, Enrique Iglesias, ya marcó a una generación, ya estableció sus récords.

Como su padre, está recorriendo el mundo, y no es que uno sea mejor que el otro, simplemente son artistas diametralmente distintos. Y qué decir de don Antonio Aguilar y Pepe Aguilar, una leyenda de la música y el cine en México y el hijo, uno de los artistas más importantes que tenemos hoy en día. Al padre lo recordamos a caballo y cantando mariachi o banda, a Pepe le encanta el rock, el pop, la balada y los combina perfecto con la herencia que le dejó su padre, es decir, el mariachi y la tambora. No podemos dejar pasar a Emmanuel y Alexander; el padre está como en sus mejores épocas, trabajando a tope. Ayer grabó su Unplugged para MTV, lo vi en el Pal Norte en Monterrey y los millennials lo vitorearon como a uno de sus ídolos. De Alexander debemos reconocerlo como un buen compositor y guarda un estilo muy similar al de su progenitor: misma pasión, estilo muy similar. Y para finalizar, los ejemplos de que hay mucho más, mencionaremos al ídolo de Juliantla el querido Joan Sebastian, uno de los artistas más grandes que ha dado México y cuyos hijos están en la batalla por conseguir, con mucho esfuerzo, algo de lo que logró su padre.

Como pueden leer: misma pasión, caminos diferentes en casi en todos los casos. Ser padre es una bendición, un privilegio, pero ser hijo es estar lleno de sueños, es tomar su ejemplo, seguir su huella o por lo menos respetarla. Habrá muchos casos en los que los hijos tengan una pasión distinta con lo que de origen tomen rumbos diferentes, pero eso no cambia el reto que como papás tenemos para marcar con el ejemplo. ¡¡Que pasen un Día del Padre a toda madre!!