Los mercados a un año del Brexit

Una de las lecturas consideraba que las generaciones mayores un discurso cargado al lado populista, y en su contraparte exaltaban las raíces xenófobas de esta ideología nacionalista

Los mercados a un año del Brexit

Hace tan sólo un año, el 23 de junio para ser más precisos, el mundo vio con asombro uno de los resultados electorales más sorprendentes de la era reciente. Los habitantes de Reino Unido habían decidido dar marcha atrás al proceso de unificación europea a través de una votación que sería recordada como el Brexit.

Analistas políticos anticipaban una decisión cerrada, ya que la mayoría de las proyecciones apuntaban a una permanencia dentro del bloque europeo. Una de las lecturas consideraba a esta decisión al eco que había generado en las generaciones mayores un discurso cargado al lado populista, y en su contraparte exaltaban las raíces xenófobas de esta ideología nacionalista.

Lo cierto es que este resultado generó precedente en dos aspectos: las inquietudes en diversas naciones desarrolladas por voltear a atender su mercado interno, dando un paso atrás al paso de la globalización, la cual ya había observado una desaceleración en términos de comercio internacional a raíz de la crisis global experimentada en 2008. Y sentar el precedente sobre resultados inesperados en procesos electorales en fechas futuras. Este último se confirmó con los resultados de la carrera presidencial en EU a finales del año pasado.

Ahora bien, mucho hemos comentado sobre los mercados y cómo pasan de estados de pánico a euforia de manera caprichosa y cada vez en espacios más cortos de tiempo. Tan sólo en la sesión que siguió a la votación el mercado británico —medido a través del Índice FTSE 100— presentó un ajuste de hasta 8.7% en el punto más bajo, para cerrar con una caída de 3.1 ese día. En esa ocasión, en cuatro días el FTSE había recuperado el terreno perdido, en moneda local, y al día de hoy acumula un avance de 17.4%, superando los 7 mil 500 puntos a principios de junio y logrando máximos históricos esa semana.

Este desempeño vino respaldado de alzas en diferentes industrias, como la minera, donde los mayores avances los han registrado Glencore (+91%) y Antofagasta (+86%). De igual manera, y dado su peso en el índice los movimientos en las acciones de HSBC (+64%), British American Tobacco (+33%) y AstraZeneca (+48%) han contribuido.

Faltaría señalar que el activo más golpeado dentro de Reino Unido fue su moneda, tan sólo al día siguiente de la elección la Libra Esterlina perdió 8.1% de su valor contra el dólar americano. Este movimiento se ha visto acentuado y al día de hoy permanece casi 15 por debajo de su paridad previa al Brexit.

Incorporando este elemento el índice FTSE muestra tan sólo un avance marginal en los últimos doce meses. Desde el punto de vista macro, hay que permanecer pendientes de los cambios en la política exterior que se lleguen a materializar en la economía británica. Determinar las condiciones específicas de su desprendimiento, así como las renegociaciones que serían necesarias con las diferentes naciones en materia de comercio exterior y medir dichos impactos.

Si bien quedan muchas interrogantes en el aire, hay que reconocer que los choques en los mercados de capitales suelen abrir oportunidades interesantes para participar que logran recompensar al inversionista paciente.