El futuro es eléctrico

Si creía que el auto del futuro es eléctrico, más bien habría que cambiar la frase por: “el auto del presente es eléctrico”. Pero, ¿qué significa que sea eléctrico?

Primero, quiere decir que de este año en adelante la innovación automotriz vendrá en autos que cada día nos avisen más del entorno, que utilicen cada vez más el Internet para actualizarse y ofrecerle a usted una nueva experiencia de movilidad eficiente tanto en rutas como en menos emisiones, más alertas de diversas cuestiones como servicios y mantenimiento y, por supuesto, un mayor nivel de seguridad cada día.

Segundo, que su próximo auto seguramente tendrá nuevos equipos que no serán una innovación por sí sola, sino equipamientos que se interconectarán con otras funciones. Imagine su antiguo teléfono de disco donde marcaba cada número y esperaba las vueltas. Contrástelo con su teléfono inteligente del día de hoy; esa misma transformación está por pasar en los vehículos en los próximos cinco y 20 años la revolución total, si es que la innovación industrial sigue al mismo ritmo que lleva hoy.

Así como ahora usted actualiza, pone capacidad de procesamiento de datos o memoria a sus dispositivos, en su auto pasará lo mismo y estará siempre conectado con él a través de la nube. Disponer de más velocidad de datos y capacidad de comunicarse a la nube le costará más, pero será más útil.

La electricidad ya será parte de la movilidad y en los próximos autoshows todos los vehículos incorporarán algo eléctrico; es más, hoy ya hay muchas opciones híbridas y se multiplicarán. Es una realidad, a todos los fabricantes globales con presencia en México pronto les preguntarán por su nuevo eléctrico y el rango de kilómetros dejará de preocuparle. Esto no es el futuro, está por llegar a las distribuidoras. Prepare su mente para dejar de comprar caballos de fuerza y cajas de velocidades, para comprar capacidad de procesamiento de datos, poder en kilowatts y capacidad de carga rápida.