PRD-PAN-PRI: la misma gata, pero revolcada

Codiciosos y corruptos, sin reparos éticos, priistas, panistas y perredistas pretenden perseverar en el saqueo al erario

PRD-PAN-PRI: la misma gata, pero revolcada

Suele decirse que los extremos se juntan. No es el caso del “frente amplio opositor” creado por PRD y Acción Nacional para, según las dos organizaciones partidarias, vencer al PRI en las elecciones presidenciales de 2018.

Y no lo es porque ambas representan los mismos intereses políticos y económicos del PRI, los cuales han acentuado la desigualdad social, paralizado el crecimiento y desnacionalizado los recursos de nuestro país.

Lo que en realidad busca esta triada partidista es garantizar la permanencia del modelo neoliberal impuesto en México desde 1982. Codiciosos y corruptos, sin reparos éticos, priistas, panistas y perredistas pretenden perseverar en el saqueo al erario. Imaginan que la rapiña será eterna.

Su afinidad ideológica se comprueba la recordar que en el primer día del mandato de Enrique Peña Nieto, PRD, PRI y Acción Nacional firmaron el Pacto por México.

Hoy, el principal objetivo político de los tres es evitar que Andrés Manuel López Obrador arribe a la Presidencia del país en 2018. Tienen la certeza, y por esta vez no se equivocan, de que al hacerse de los hilos del poder, Morena dará un drástico golpe de timón al buque de la República.

Y como, en efecto, PRD, PRI y PAN representan y defienden los mismos postulados que han sumido a México en la barbarie y lo tienen al borde del despeñadero, hoy se unen, como ayer lo hicieron, en un frente común en contra de los ciudadanos y de Morena, único partido de oposición.

“Para que todo siga igual, que todo cambie”, postula Giuseppe di Lampedusa en su célebre novela El Gatopardo, cínico, pragmático postulado que hoy retoman, al pie de la letra, perredistas y panistas. Y, desde luego, los jerarcas del PRI.

Para ellos, lo mismo da que gobierne el PRI, el PAN o el PRD, porque los tres representan lo mismo. Un triángulo político empeñado en defender sus bolsillos y la inmensa riqueza del uno por ciento de la población.

“En 2006 triunfó la alternativa representada por Andrés Manuel López Obrador. Pero los gobernadores del PRI operaron el fraude para imponer al candidato del PAN, Felipe Calderón”, nos recuerda Martí Batres Guadarrama en El desastre del PRIAN. Hacia la superación de la falsa alternancia, el más reciente de sus libros.

En una lúcida reflexión teórica y política, el presidente del Comité Estatal de Morena en la Ciudad de México demuestra que los nexos entre Acción Nacional y el Revolucionario Institucional no son fruto de la coyuntura. Por el contrario, advierte, los proyectos de ambos son idénticos, toda vez que buscan perpetuar las reformas estructurales de índole neoliberal.

“En 2012 –continúa Batres–, el hartazgo con los dos gobiernos del PAN –que llevaron a la economía al mayor decrecimiento en la historia desde 1929, provocaron la más alta tasa de desempleo, crearon más de treinta impuestos contra las clases medias y desataron una matanza que dejó 100 mil ejecutados–, llevó al grupo gobernante a promover al PRI de nueva cuenta”.

También nos recuerda que de la misma forma en que gobernantes priistas apoyaron al PAN electoralmente en 2006, en 2012 dirigentes panistas como Vicente Fox llamaron a votar por el PRI.

Explica Martí Batres:

“Muchos de los operadores del actual gobierno del PRI, lo fueron también en el anterior gobierno del PAN. Basta con señalar el ejemplo de José Antonio Meade, secretario de Hacienda en ambos sexenios, en el del PAN y en el del PRI. Así como Ernesto Zedillo tuvo al panista Antonio Lozano como procurador, Vicente Fox tuvo de secretario de Hacienda al priista y ex funcionario de Carlos Salinas, Francisco Gil”.

“Felipe Calderón tuvo al priista Javier Lozano como secretario del Trabajo, y tanto Calderón como Peña Nieto han tenido a Agustín Carstens”.

Por eso ahora, hacia 2018, quieren regresar al PAN a Los Pinos, tratando de colocarlo como opción frente al PRI. Es un engaño histórico y cíclico, dice el dirigente de Morena.

En su brillante recorrido por las entrañas de la corrupción de Acción Nacional y PRI, al que con alegría digna de mejor causa hoy se une el PRD, Batres Guadarrama subraya que Salinas cristalizó las reformas a los artículos tercero, 27 y 130 que tanto exigió el PAN en sus primeros cincuenta años de vida.

Por su parte, agrega, Peña Nieto llevó a cabo las reformas hacendaria, energética y en telecomunicaciones que tanto quiso hacer el PAN de 2000 a 2012.

“Son los gobiernos del PRI los que llevaron a la práctica el programa económico y social del PAN. Ni siquiera los gobiernos de Acción Nacional lo pudieron hacer”, comprueba Martí Batres.

“Son dos cabezas del mismo proyecto inhumano que destruye a México. Hay que terminar con la pesadilla de la falsa alternancia entre PRI y PAN”, remata.