Emilio Lozoya, el rostro de la corrupción

Apenas tratan de tapar el socavón en el Paso Exprés, que dejó dos muertos y ningún responsable, cuando reaparece Odebrecht y la entrega de sobornos multimillonarias

Emilio Lozoya, el rostro de la corrupción

Lo que gobierna el PRI-Gobierno es un Estado fallido? Apenas sale de un escándalo de corrupción en su administración y aparece otro. Apenas tratan de tapar el socavón en el Paso Exprés, que dejó dos muertos y ningún responsable, cuando reaparece Odebrecht y la entrega de sobornos multimillonarias para Emilio Lozoya, ex director de Pemex y cercano al primer círculo del Presidente.

Pero lo peor, lo increíble, es que no pase nada de nada. El mega escándalo internacional ya salpicó a una docena de países, donde hay investigaciones, procesos penales abiertos y hasta encarcelados. Los imputados de recibir sobornos son de los más altos niveles, incluso presidentes. En Brasil están bajo investigación los ex mandatarios Juan Ignacio Lula da Silva, Dilma Rousseff y el actual Michel Temer. Y en República Dominicana hay por lo menos 10 ex funcionarios de alto nivel arrestados.

Y en México… no pasa nada. No hay un solo arrestado.

Y Emilio Lozoya, el único señalado hasta el momento de recibir 10 millones de dólares a cambio de obra pública para Odebrecht, apenas comparecerá este jueves ante la PGR, a pesar de que el escándalo estalló en diciembre pasado desde Estados Unidos.

Es realmente una pena el PRI- gobierno y no les importa poner a México es un escándalo internacional.

Lo único que ha hecho el gobierno es apostarle, nuevamente, a la percepción. Tras el escándalo, todo mundo en el gabinete salió a tratar de demostrar que Lozoya Austin será investigado y sancionado. La Secretaría de la Función Pública, que lo investiga desde junio, la Fepade, que investiga si dichos sobornos fueron a parar a la campaña del ahora Presidente de México, y la PGR, que apenas lo citó a declarar.

Sin embargo, más allá de la mera percepción de que las autoridades judiciales y fiscalizadoras están actuando, lo que el gobierno y el mismo Lozoya deben hacer es aclarar todas las acusaciones en su contra: el origen de las cuentas bancarias en paraísos fiscales, los depósitos, el destino de esos 10 millones de dólares.

Pero también, se deberá aclarar cómo logró Emilio Lozoya comprar una residencia en 38 millones de pesos, de contado, justo después de los primeros sobornos de Odebrecht y días antes de que Peña tomará protesta como Presidente de México.

Además, según algunas versiones de cercanos a Lozoya, el origen de dichas cuentas en paraísos fiscales apunta más allá de los bolsillos del exdirector de Pemex, apunta hacia el círculo cercano de algunos miembros del gabinete, principalmente sobre Nuvia Mayorga, actual directora de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas y ex secretaria de Finanzas del gobierno de Hidalgo.

Esas líneas de investigación deben ser abordadas, aclaradas y divulgadas por las autoridades, a fin de que la sociedad conozca los entretelones del escándalo Odebrecht.

Ojalá y no ocurra lo de siempre: que no haya pruebas para sancionar penalmente a Lozoya Austin, que se reserve la investigación por algunos años, que Odebrecht siga ganando contratos de manera discrecional en el país.

Lozoya sabe mucho sobre los sobornos que repartió Odebrecht en México. El PRI lo sabe también. Veremos entonces si el gobierno decide apostarle a la percepción y al olvido o si realmente se sacudirá, con la ley, los escándalos de corrupción que han sigo el sello de su administración, por que nosotros y la sociedad no olvidará .