¿México tendría que tener un protocolo para evitar ataques terroristas?

Europa se ha convertido en el objetivo de los atentados terroristas yihadistas. Desde 2004, los países europeos han vivido 15 ataques terroristas que han cobrado la vida de 576 personas

Por Mariana Gómez del Campo

El surgimiento del autodenominado Estado Islámico de Irak (ISIS, por sus siglas en inglés), responde a la desestabilización de diversos territorios de Medio Oriente, principalmente Irak tras la invasión estadounidense de 2003 y se fortaleció debido a la guerra civil en Siria iniciada en 2011; su objetivo es claro: establecer un orden mundial islámico mediante una guerra sin cuartel denominada “yihad”, contra todos aquellos que piensen diferente.

En ese sentido, Europa se ha convertido en el objetivo de los atentados terroristas yihadistas. Desde 2004, los países europeos han vivido 15 ataques terroristas que han cobrado la vida de 576 personas, principalmente en Francia, Alemania, Países Bajos y Reino Unido. El modus operandi se ha destacado por la creación de células locales o “lobos solitarios” que, mediante explosivos caseros, armas automáticas o cuchillos, buscan quitar la vida o herir a civiles con el único fin de sembrar miedo. Para ello, se valen de las redes sociales para obtener un foco mediático sin precedentes, llevando el terror de un extremo del mundo al otro al alcance de un click y en cuestión de segundos.

Según el Consorcio Nacional para el Estudio del Terrorismo (START) de la Universidad de Maryland, menos del 3% de los atentados terroristas ocurren en países de Occidente; sólo 10 países concentran el 75% de ataques y 5 concentran el 75% de las víctimas mortales, todos países asiáticos o africanos. En ese sentido, México no se encuentra entre los objetivos de atentados terroristas al no tener una participación activa en contra del terrorismo como es el caso de Europa.

Sin embargo, sorprende que según el Reporte “Divulgación de los Informes Naciones sobre Terrorismo 2016” del Departamento de Estado de Estados Unidos, la simpatía por los grupos terroristas crece en nuestro país a través de las redes sociales. Es decir, no sólo el narcotráfico está llamando la atención de la población, particularmente en los jóvenes, sino ahora el terrorismo, principalmente por la cobertura mediática que se les da.
Hace unos meses, medios de comunicación hicieron señalamientos sobre un esquema de cooperación estrecha entre los cárteles del narcotráfico y los grupos terroristas en México; especulaciones al grado de tener campos de entrenamiento terroristas en nuestro territorio, pero de acuerdo con información oficial de agencias estadounidenses, estas versiones no tienen sustento.

Pero no se ha descartado un vínculo económico entre ambos grupos como es el caso de Hezbolá, una organización islámica chiíta libanesa, que ha sido catalogada como terrorista y que cuenta con células activas en más de 20 países a nivel global, destacando la frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay,

Un ejemplo del vínculo entre el narcotráfico y el terrorismo es Tareck El Assami, actual Vicepresidente Ejecutivo de la República Bolivariana de Venezuela, quien actualmente es investigado por los Estados Unidos de América por narcotráfico y por tener vínculos con Hezbolá. Según el catedrático israelí Emanuele Ottolenghi, Hezbolá ofrece servicios financieros, de infraestructura y logísticos a los cárteles de la droga latinoamericanos en mercados como el estadounidense, el europeo, inclusive en el Medio Oriente.

Ahora bien, la cooperación internacional de las fuerzas de seguridad mexicanas debe mantenerse e intensificarse, pues ha dado frutos como la captura de importantes figuras del terrorismo en Europa como miembros de ETA, así como guerrilleros originarios de Latinoamérica.

Los gobiernos a nivel federal y de las entidades legislativas deben seguir realizando esfuerzos a favor de la implementación de protocolos de respuesta y de prevención de actos terroristas. Pues alarma que según el Índice Mundial de Terrorismo 2015, elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz, ubica a México como uno de los trece países del mundo en los que existe un mayor riesgo de crecimiento de actividades terroristas, debido a la presencia de armas y explosivos en manos de grupos delictivos.

Es tiempo de trabajar a favor de la seguridad ciudadana y seguir combatiendo a los grupos delictivos, particularmente erosionando sus fuentes de ingresos, para debilitarlos y no permitir que comentan atentados contra nuestros ciudadanos.

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