Reconstrucción con enfoque social, no de negocios

En el Consejo Nacional Extraordinario de Morena celebrado el pasado día 23, se acordó establecer un plan nacional para la reconstrucción de México y en apoyo a los damnificados

Reconstrucción con enfoque social, no de negocios

Ante los implacables sismos que han sacudido a la nación, es imprescindible sacudir las conciencias para reorientar nuestra visión de país y de ciudad.

En tal sentido, en el Consejo Nacional Extraordinario de Morena celebrado el pasado día 23, se acordó establecer un plan nacional para la reconstrucción de México y en apoyo a los damnificados, el cual incluye la creación inmediata de un fideicomiso que con aportaciones de militantes e integrantes del partido reunirá, en lo inmediato,103 millones de pesos.

Por lo pronto, dicha cantidad servirá para apoyar con alrededor de 2 mil 300 pesos a cada uno de los 45 mil damnificados por los sismos recientes y demás desastres naturales que han azotado a la República.

Administrado por mujeres y hombres de comprobada honestidad, los afectados de Puebla, Oaxaca, Chiapas, Estado de México, Morelos y, desde luego, de la Ciudad de México, ya comenzaron a recibir la referida ayuda económica.

Ésta, cabe subrayar, se entrega de forma directa a los afectados naturales, pues nos oponemos a que los fondos para la reconstrucción los maneje la Secretaría de Hacienda, como proponen los demás partidos, los cuales, por cierto, han terminado por sumarse a la propuesta original de Morena de encauzar prerrogativas a los damnificados.

Pero el fideicomiso representa tan sólo una primera etapa del proyecto de reconstrucción de Morena. Porque, como advirtió nuestro presidente nacional Andrés Manuel López Obrador:

“Hay que construir miles de viviendas, reestablecer servicios públicos y el abasto de agua, mejorar caminos, vialidades, escuelas, centros de salud, hospitales y, al mismo tiempo, reactivar la economía, ofrecer empleos y garantizar el derecho a la alimentación, a la salud, a la educación y al bienestar social”.

Con tales propósitos, Morena propuso, en la Cámara de Diputados, redistribuir el Presupuesto de Egresos de la Federación. Al respecto, presentó una iniciativa de ley de austeridad republicana para atender la reconstrucción y la emergencia nacional ocasionada por los sismos de septiembre de 2017.
En tal sentido, en el entendido de que el presupuesto federal asciende a 5 billones de pesos, nuestros diputados propusieron destinar 302 mil millones de pesos a un Fondo de Reconstrucción.

Proyecto que cuenta, desde luego, con el respaldo incondicional de nuestro grupo parlamentario en la Asamblea Legislativa.

Al respecto, los diputados locales de Morena habremos de reiterar nuestra propuesta de instaurar un plan de austeridad destinado a reducir de 2 mil millones a mil millones de pesos anuales, el oneroso presupuesto de este organismo parlamentario.

Asimismo, insistiremos en la necesidad de cancelar la construcción del nuevo aeropuerto capitalino, cuyo gasto ascendería a 200 mil millones de pesos. Con la propuesta alterna de Morena se solucionaría la saturación del aeropuerto actual y se ahorrarían 140 mil millones de pesos, los cuales se destinarían al programa de reconstrucción y apoyo a damnificados.

También nos empeñaremos en canalizar a damnificados los 9 mil 500 millones de pesos del Fondo Nacional de Desastres en la Ciudad de México que, de acuerdo con la Secretaría de Finanzas local, se encuentran en un fideicomiso administrado por Scotiabank.

Acorde con la propuesta de Morena en el ámbito federal, nuestra bancada en la Asamblea Legislativa formula la necesidad de disminuir el presupuesto en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial de la Ciudad de México, así como eliminar las partidas superfluas, o no indispensables, para liberar recursos en favor de los damnificados.

A éstos, cabe recalcar, se les deberá prestar ayuda por todos los medios posibles. E impedir que se les cargue la mano del desastre con trámites tortuosos, restricciones económicas o cualquier otra medida.

No seremos omisos en nuestra obligación legislativa, ética y política de señalar que en la actual administración capitalina, la política de desarrollo urbano ha privilegiado, en demérito de la seguridad y el bienestar de los capitalinos, los intereses de ambiciosos desarrolladores y de emporios comerciales y de servicios.

En consecuencia, nos esforzaremos porque se realicen dictámenes técnicos y periciales en los inmuebles afectados para sancionar a quienes resulten responsables de negligencia y corrupción en el levantamiento de construcciones.

Replantear la planeación

También pondremos énfasis en un aspecto fundamental de la reconstrucción: la necesidad de replantear la planeación de la ciudad. Porque nos vendieron la idea de que el crecimiento de ésta debería ser vertical. Que debía construirse hacia arriba. Pero los sismos nos demostraron que no siempre debe ser así. Pues sin duda, hay áreas en las que, por seguridad, es conveniente impulsar las viviendas unifamiliares. Y dar pie al desarrollo horizontal.

De igual forma, en las superficies en donde se desplomaron o afectaron edificaciones, será imprescindible revisar con minuciosidad si se permite volver a construir, incluso si los propietarios cuentan con los permisos correspondientes para levantar nuevos inmuebles. Y también evaluar si en aquellos sitios donde se han detectado fallas geológicas o grietas naturales, se autorizan más construcciones.

De no hacerse así, ante cualquier otro temblor puede repetirse la tragedia. Como ocurrió después del terremoto de 1985.

En la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos 2018 para la Ciudad de México, que deberán autorizarse a más tardar el próximo diciembre, pugnaremos por imponer la austeridad en el gasto y por destinar, con un sentido social, las partidas presupuestales.

No cejaremos en nuestro compromiso de beneficiar, en primer término, a los sectores marginados de la ciudad. Y en reencauzar recursos a los damnificados por las convulsiones sísmicas.

Además del gobierno y de la iniciativa privada, en la tarea de la reconstrucción deberán jugar un papel primordial las organizaciones de la sociedad civil, pues sólo con su participación se conseguirá que los recursos se empleen de forma honesta y eficiente.

Que quede claro: en la Asamblea Legislativa, la bancada de Morena no permitirá que la reconstrucción de la Ciudad de México se convierta en un negocio más.
*Coordinador del grupo parlamentario de Morena en la Asamblea Legislativa.