El Sismo 19S y las finanzas: Por qué es necesario un fondo de emergencias

No hay nada peor que sufrir un accidente y no estar preparado para afrontarlo

El Sismo 19S y las finanzas: Por qué es necesario un fondo de emergencias

El sismo del 19 de septiembre nos dejó una larga lista de cosas por las cuales preocuparnos: encontrar la salida de emergencia más cercana, registrarnos a la aplicación de la alerta sísmica y evitar a toda costa los edificios altos. Esta lista es para los que, afortunadamente, no tuvimos mayor afectaciones por el sismo más que el susto.

Este no es el caso de muchos. Miles sufrieron pérdidas materiales y, aún peor, afectaciones a su salud. No hay nada peor que sufrir un accidente y no estar preparado para afrontarlo.
He escuchado de amigos afectados que tuvieron grandes problemas por no contar con un seguro de gastos médicos, ni con dinero para enfrentar la situación. Para mí, eso era algo inconcebible.

“¿Cómo es que no tienes un plan en caso de un imprevisto?”, le pregunté a uno. Su respuesta fue sencilla: no lo tengo porque nunca lo había necesitado. Y ahí estaba el error: hay cosas que no sabes que necesitas, hasta que las necesitas.

Muchos de nosotros, ya preparamos la “mochila de vida”. Es de las cosas buenas que nos dejan las desgracias: nos preparan para la siguiente.

Los invito a que, así como se fijan en dónde está la ruta de evacuación a todos los lugares que van, también aprovechen para cubrirse en un futuro, y empiecen un fondo de emergencia. Crear uno es el primer paso para tener unas finanzas personales sanas y una estabilidad sin igual.

¿Cuánto? ¿Cómo? ¿Dónde?

Primero lo primero. ¿Cuánto necesito tener listo en caso de una emergencia? La regla más común es tres meses de tus gastos mensuales, o sea, lo necesario para que puedas sobrevivir 3 meses si te quedaras sin ingresos. A mí me gusta llevarla un poco más allá y recomiendo ahorrar 3 meses de tus ingresos mensuales.

Cómo lograrlo es fácil. Si estás ahorrando o invirtiendo para algún fin en específico, te recomiendo que empieces a dedicar una parte de ese ahorro a tu fondo de emergencias. De hecho, lo ideal es que antes de empezar a ahorrar para cualquier cosa, tengas el fondo de emergencias cubierto. ¿Por qué? Porque si no lo tienes, cuando se presente una eventualidad tendrás que sacar el dinero que tenías destinado para tu casa, las vacaciones o el carro de tus sueños, y no siempre es la mejor estrategia.

Para decidir dónde vas a tener ese fondo de emergencias, es importante que sea en un vehículo muy líquido; esto es, que puedas acceder de manera rápida al dinero. Si tienes tu fondo de emergencia en monedas de oro, se te va a dificultar vender las monedas el mismo día para poder ser atendido en un hospital. Las principales opciones que tienes son dejarlo en tu cuenta de banco o invertirlo en un fondo de inversión líquido. Te recomiendo esta opción porque, aparte de ser líquido, está generando ganancias, lo que en el banco no.

Sea cual sea la opción que decidas, es importante que aproveches este momento para empezar. No esperes a que seas tú el afectado y protégete ante una eventualidad en el futuro. Es mejor tenerlo y no necesitarlo a necesitarlo y no tenerlo.