Control de armas y Las Vegas

La noche del domingo Stephen Paddock, un contador retirado de 64 años, decidió terminar con la vida de, hasta el momento, 58 personas e hirió a más 500

Control de armas y Las Vegas

La noche del domingo Stephen Paddock, un contador retirado de 64 años, decidió terminar con la vida de, hasta el momento, 58 personas e hirió a más 500 en Las Vegas. Disparó desde el piso 32 del Hotel Mandalay a los asistentes de un concierto de Country en una explanada fuera de los hoteles.

Es la matanza más grande que se tenga registro en los Estados Unidos. El asesino y suicida llevaba consigo un arsenal de 23 armas de fuego incluido un fusil AR-15, usado por el ejército estadounidenses. Se piensa que entre sus armas y los cartuchos que llevaba consigo el equipaje debió pesar unos 45 kilos, que nadie pudo detectar por la falta de control y seguridad en los hoteles.

Este lamentable hecho abre de nuevo el debate sobre el control de armas en Estados Unidos, allá se pueden comprar armas en cualquier súper mercado como si fueran comida o caramelos. No existe un monitoreo de las armas que circulan ni tampoco hay un documento que impida que personas con algún tipo de enfermedad mental o depresión compren armamento.

Hay que recordar que en la pasada campaña presidencial en Estados Unidos, el ahora mandatario Donald Trump fue muy cercano a la comunidad armamentista, era un electorado natural para él, en muchas ocasiones se dijo defensor de la segunda enmienda. Es decir que los ciudadanos americanos tienen derecho a estar armados.

Tan sólo este año en la Unión Americana ha habido 46 mil 595 incidentes con armas de fuego y cada año fallecen más de 33 mil personas, es decir, que es un promedio de 93 al día y en menos de cinco años han dejado mil 516 muertos en ataques masivos. Muchos americanos están pidiendo que se discuta ahora sobre el control de armas, su presidente ha dicho que hablaran sobre las leyes del control de armas “a medida que pase el tiempo”.

El discurso de odio que ha impulsado Trump a lo largo de su campaña y de su mandato, sin duda, han sido una constante, ha dejado un sabor de boca amargo entre parte de sus gobernados y los ciudadanos de otras naciones. No podremos atribuir directamente que ese discurso haya influido en la decisión de un asesino, que hoy dicen fue solitario. Sin embargo, la polarización tampoco ayuda jamás.

La matanza del domingo fue hecha por un ciudadano blanco en contra de otros ciudadanos blancos. Trump no puede aludir o señalar a las minorías, no fue un crimen de inmigrantes, afroamericanos o religiosos, fue un crimen de un americano promedio matando a sus propios compatriotas, muchos de esos americanos que votaron por Tump.

Es lamentable lo sucedido en Las Vegas, es impostergable que se discuta sobre el control de armas en Estados Unidos, armas que en muchas ocasiones llegan a México. Es deseable que se revise a quiénes están armando y si están mentalmente sanos para estarlo. No deberíamos ver más situaciones como la del domingo pasado, hay demasiados retos en la humanidad para enfrentarnos a tan lamentables hechos también. Terrible lección que nos tiene que dar una reflexión positiva.