Morena, por una reconstrucción social de la ciudad

La administración capitalina ha impulsado una política de desarrollo urbano a favor de desarrolladores y emporios comerciales, pero en contra del bienestar de la ciudadanía

Morena, por una reconstrucción social de la ciudad

En la tragedia provocada por el sismo del pasado 19 de septiembre no debe soslayarse la responsabilidad de la actual administración capitalina, porque ha impulsado una política de desarrollo urbano a favor de desarrolladores y emporios comerciales y en contra del bienestar de la ciudadanía.

Estrategia a la cual no está dispuesta a dar marcha atrás, pese al gravoso costo pagado por la ciudadanía por la antidemocrática imposición de este modelo.

En efecto, la Iniciativa de Ley de Reconstrucción del jefe de Gobierno se centra en el financiamiento a la recuperación de viviendas perdidas durante el sismo. Mientras soslaya, por ejemplo, la opacidad y la exclusión ciudadana en la imposición de las Zonas de Desarrollo Económico y Social, favorecidas por las autoridades a su cargo por su enorme generación de ganancias.

Ante el tamaño del desastre, la propuesta parece una burla firmada por la frivolidad, a la cual se aúna el secretario local de Desarrollo Urbano y Vivienda, Felipe Gutiérrez, al advertir:

“No es perdonar el uso de suelo, realmente el uso de suelo será el mismo, es más bien hablar de la capacidad de las potencialidades”.

“La intención”, agregó, “es que los damnificados sólo paguen intereses y no el capital de las viviendas reconstruidas”.

Como se ve no existe, en el Programa de reconstrucción de la administración capitalina, la intención de someter a consulta vecinal la construcción de desarrollos inmobiliarios de alto impacto. Ni de modificar los nocivos programas de desarrollo urbano.

La entrega de créditos a damnificados es a todas luces insuficiente como base de una reconstrucción ciudadana destinada a cambiar el actual modelo urbano.

Por eso Morena insiste en la necesidad de replantear el concepto de planeación urbana. Porque se ha partido de la idea de que el crecimiento de la ciudad debe ser vertical. Que necesariamente debe construirse hacia arriba.

En este tenor, el grupo parlamentario de Morena en la Asamblea Legislativa subrayó su determinación de combatir la corrupción oficial, la cual se expresa, entre otros aspectos, en la incesante autorización de permisos a mega-desarrollos.

(Las prácticas corruptas de siempre ya comienzan a salir a flote, al revelarse que el gobierno capitalino entregó 3 millones de pesos a falsos damnificados.)

En contraste, con base en principios de desarrollo urbano, éticos y políticos, respaldamos a organizaciones ciudadanas defensoras de su derecho al arraigo vecinal, al patrimonio cultural de su comunidad y a la prerrogativa de ser consultadas.

Nuestra posición al respecto es invariable: en días recientes propusimos una Iniciativa con proyecto de decreto para instaurar una Ley de reconstrucción social y material de la Ciudad de México.

En ésta, la bancada de Morena ante la Asamblea Legislativa postula la creación de un Fondo inicial de 35 mil millones de pesos para la reconstrucción, el cual debería utilizarse de inmediato.

Porque dinero no falta. Los recursos del Fondo provendrían del superávit fiscal correspondiente al ejercicio fiscal 2016, el cual se estima en alrededor de 8 mil 500 millones de pesos, de los 9 mil 500 millones del Fondo para estabilizar los recursos presupuestales y atención de desastres naturales de la Ciudad de México, de la recaudación por concepto de fotomultas, parquímetros y servicios concesionados similares.

Y de una recaudación por arriba de lo programado en 2017, entre otros conceptos presupuestarios.

Morena reivindica, de esta forma, el derecho de todas las personas a tener un lugar seguro donde vivir en paz y con dignidad mediante la generación de instrumentos para el abatimiento de la pobreza y espacios participativos para el control de la especulación, la segregación urbana, la exclusión y los desalojos y desplazamientos forzados.

En este contexto, ante el limitado Programa de reconstrucción propuesto por el gobierno capitalino, el grupo parlamentario de Morena propone añadir, entre otros postulados, la obligación de crear una Comisión especial de vigilancia del Programa, así como garantizar los derechos humanos de los afectados y el cumplimiento de sus demandas.

Y un Acuerdo de concordia para la edificación de una ciudad comunitaria, que privilegie a los habitantes de la capital sobre los negocios. Una ciudad que impulse los ánimos libertarios de los jóvenes, que arrope a los adultos mayores y a los marginados de siempre.

Una ciudad que deje de ser considerada por sus gobernantes como un vulgar albergue para hacer negocios en lo oscurito.