Cuando las cartas no llegaban helodias

El lunes se conmemoró el día de la carta y buscando en el Internet de pronto me encontré con esta información de Óscar Saúl Argüelles: “A 600 kilómetros de la Ciudad de México se encuentra Tangamandapio, un pueblo del estado de Michoacán. Desde el 25 de julio del año 2012, Jaimito, El cartero es el hijo pródigo de Santiago Tangamandapio, un pueblo que decidió elevar al personaje de televisión a la estatura de un héroe local(con estatua y todo), por haber dado a conocer este municipio michoacano

Cuando las cartas no llegaban helodias

Sí… las cartas, el llamado género epistolar está cayendo en desuso… al menos por los que ya de por sí, lo usábamos poco. Recuerdo haber tenido “amigos por correspondencia” o PEN PALS. De coleccionistas de miniaturas y de mis “hermanas” en Japón quienes me recibieron en su casa durante un intercambio deportivo con la YMCA de allá. Mi padre, él sí escribía legos en papel cebolla cual si grabara tarjetería española. De trazos elegantes y fluidos, sus cartas lo acercaban a una hija a quien nunca más vio con vida. Entre 15 y 21 días tardaba en llegar una misiva, más los 15 o 20 de regreso. UNA ETERNIDAD. Pero era lo que había. Y enviarse escritos con un intermediario, al parecer fue común desde la existencia de la escritura, ya desarrollo postal en forma… eso tardó más tiempo.

Se dice que “los primeros usos documentados de un sistema organizado provienen de Egipto, donde los faraones utilizaban mensajeros para la difusión de sus decretos en el territorio del estado (2400 a.C.)”. Un egiptólogo, de nombre Gaston Maspero halló, al descifrar ciertos jeroglíficos, que estos eran referencias claras a los correos del faraón. Esta práctica muy probablemente tenga sus raíces en un hábito anterior de mensajería oral (alejen esos pensamientos retorcidos de sus mentes por favor).

Primero se carteaban reyes, nobles, ricanelos y líderes espirituales. Mucho después… nosotros la prole.

En Babilonia hay cartas fechadas en 1800 a.C. Y en la época grecorromana, las cartas se escribían con tinta en hojas de papiro que se enrollaban y ataban con cordones. (Awwwww que bonito). Augusto, emperador de Roma, que disponía de una buena red de calzadas, según parece fue el creador del primer servicio regular de correos, a pie, a caballo u otros medios, para uso propio y de las personas que lo acompañaban. Que DHL ni que nada. En Sudamérica, entre los quechuas, los mensajeros se turnaban para llevar informaciones y noticias, corriendo por calzadas pavimentadas que unían las principales ciudades del imperio Inca. Y eran carreras de relevos. Nada de que me agarró chole de la mano, o que me dio dolor de caballo o que había que cumplirle a la vieja. Acá los mexicas, también tenían ese “servicio”, tanto mensajes como paquetes para el emperador. Con decirles que hasta pescado fresco de Veracruz o nieve sin derretir del Ajusco podían llegar en unas cuantas horas a la mesa del mero mero petatero.Siguiendo fechas, en Francia la institución de correos data de tiempos de Carlomagno (807); en Alemania, a mediados del siglo XV; en Italia, la administración estatal de correos data de 1697; en Inglaterra, el primer servicio postal fue establecido en 1635; en España, las primeras referencias a algún servicio postal son de 1213; en los Estados Unidos de América, el servicio de correos aparece en 1639; en Brasil en 1693; en Portugal, la referencia más antigua de correos es de 1520.

Y mi tío Daniel Tapia Colman encontró en sus investigaciones en el Archivo de Indias que muchas cartas enviadas del virreinato a los reyes de España ni siquiera cruzaban todo el océano, simplemente llegaban a un barco que esperaba en alta mar con el sello real para aparentar que todo había sido atendido directamente en la corte de la madre patria!!! Luego ya con el ferrocarril, los carteros y mensajeros se ahorraron mucho en huaraches y caballos desbocados. Todo se agilizó. Incluso dentro de Vagones Postales especializados, había personal capacitado que iba separando por direcciones y urgencias. Y lueguito, por ahí de 1848 se adoptó en Francia, el sello postal, instituido en Inglaterra unos diez años antes, por iniciativa de Rowland Hill (1795–1879).

A mediados del siglo XIX los progresos tecnológicos darán lugar a la creación del telégrafo eléctrico. Por si no lo saben no es simplemente buena onda el hecho de que no estén leyendo cartas ajenas los amigos del servicio postal y es que, de hecho, el correo está protegido por el secreto de correspondencia o secreto epistolar (secretus epistulae), como derecho fundamental, lo cual significa que “ninguna carta u otro paquete puede ser abierto por persona alguna que no sea su destinatario”. Este derecho suelen garantizarlo la Constitución de la mayor parte de los países, por un lado, y las leyes de protección de las comunicaciones, por el otro. Claro que esto último lleva a que los gobiernos designen a que de plano haya alguien interceptando, deteniendo o de plano hasta leyendo la correspondencia de sus pobladores. Me tocó ver cartas en Cuba que llegaban descaradamente abiertas. Y aquí en México muchas que llegaban basculeadas. Hoy muy olvidado y vituperado (porque tampoco es que nunca haya sido lo que se dice rápido y eficaz) el correo en la Ciudad de México ha existido desde la época prehispánica, donde de correr viene “correo”. Y el 17 de febrero de 1907 , don Porfis, “dió por inauguradas las operaciones del emblemático edificio del Servicio Postal Mexicano, depositando en un buzón una tarjeta del artista Leonardo Izaguirre.

LO CHIDO

• Remite: Patrick Hitler (sobrino de Adolf).

A: Franklin D. Roosevelt, presidente de Estados Unidos.

Datación: 3 de marzo de 1942.

El sobrino de Adolf Hitler, huido de la Alemania nazi en 1939, intentó alistarse en el ejército norteamericano pero su solicitud fue denegada a causa de su parentesco, por lo que escribió al presidente Roosevelt, que finalmente aceptaría su incorporación a filas.

Texto (fragmento): “Estimado señor presidente (…) Soy el sobrino y único descendiente del desacreditado canciller y líder de Alemania que tan despóticamente pretende hoy esclavizar a los pueblos libres y cristianos del mundo entero. (…) Pronto todos mis familiares y amigos marcharán en defensa de la libertad y la decencia bajo la bandera de las barras y estrellas. Por este motivo, señor presidente, le presento respetuosamente esta petición para preguntar si me sería permitido sumarme a ellos en su lucha contra la tiranía y la opresión (…).

• Remite: Leonardo da Vinci.

A: Ludovico Sforza.

Datación: hacia 1483.

Muchos años antes de que pintara sus obras maestras, Leonardo da Vinci se ofreció como ingeniero para trabajar en la corte de Sforza, casi sin aludir a sus dotes artísticas, sino a las militares.

Texto (fragmento): “Mi muy Ilustre Señor: (…) me propongo, sin el ánimo de desacreditar a nadie, dar a Vuestra Excelencia las explicaciones convenientes para que podáis entender el desarrollo de mis secretos y ponerlos, a continuación, a vuestra entera disposición (…).

LO QUE CALIENTA

• Remite: Jack el Destripador.

A: George Lusk, presidente del Comité de Vigilancia de Whitechapel, un grupo de ciudadanos que colaboraban buscando al asesino.

Datación: “Desde el infierno, octubre de 1888”,(con la carta llegó una cajita que contenía medio riñón humano conservado en vino).

Texto (sic): “Cabayero: le envio la mitad del rinion que lo saque a una mujer lo he conserbado para usted el otro cacho lo frei y me lo comi y estaba muy rico. Puedo mandarle el cuchillo yeno de sangre con el que lo saque si espera un poco mas.

Firmado: Cojame cuando pueda, sinior Lusk”.

• Remite: Fiódor Dostoievski.

A: Mijaíl Dostoeivski.

Datación: San Petersburgo, 22 de diciembre de 1849.

El escritor, preso, narra a su hermano cómo ha estado a punto de morir ante un pelotón de fusilamiento, por pertenecer a un club literario que se reúne para leer y comentar libros prohibidos por el zar. Cinco años después, será liberado y podrá escribir obras como Crimen y castigo o Los hermanos Karamazov.

PARA PENSARLE

Y aunque no lo parezca, el Servicio Postal realiza más de tres millones de envíos diarios. En el país aún existen 10 mil carteros que recorren tres millones 700 mil kilómetros al mes, para lo cual cuentan con 11 mil vehículos. O sea que el servicio cubre 97% del territorio mexicano y todos los días se movilizan 128 toneladas de correspondencia, mensajería y paquetería, además cuentan con 19 mil buzones y mil 490 oficinas postales a lo largo del país. Y hay anécdotas epistolares pa’aventar parriba. Como la del inglés W. Reginald Bray, quien en el año 1898 cuando leyó el reglamento de correos local y lo puso intensamente a prueba enviando cualquier locura a su propia casa y a la de sus amigos, (sin empaquetar pero con su sello y su dirección): un manojo de algas, una colilla de cigarro, una tubería, una cebolla, a su perro Bob (sin jaula). Hasta que se envió a sí mismo a su propia casa… y llegó. Un ciclista de correos cargó con él y se lo entregó a su asombrado padre. Igual que pa Santa Claus, diariamente cientos de personas en el mundo cogen papel y pluma y escriben una carta: ¡a Dios! Muchas con dirección desconocida en Jerusalén.