México, primer lugar en sobornos

Muchos mexicanos y también un importante segmento de personas en toda América Latina, estamos preocupados por la corrupción

México, primer lugar en sobornos

Muchos mexicanos y también un importante segmento de personas en toda América Latina, estamos preocupados por la corrupción.

Al respecto, Transparencia Internacional acaba de presentar los resultados de una encuesta que aplicó a más de 22 mil personas en 20 países latinoamericanos.

Entre otras cuestiones, este sondeo preguntó si los encuestados consideraban que la corrupción había aumentado, disminuido o permanecido igual en los 12 meses previos al momento de la consulta. El 60% respondió que la corrupción ha aumentado. La cuarta parte dijo que sigue igual y sólo 1 de cada 10 señaló que ha disminuido.

La respuesta de los mexicanos se mantuvo en el promedio de la región: 6 de cada 10 piensan que la corrupción aumentó.

Un resultado muy llamativo de la encuesta es que en Venezuela, Brasil, Perú y Chile hay una opinión muy crítica respecto al aumento de la corrupción. En estos lugares, alrededor del 80% considera que este mal va en aumento.

Este estudio, que es parte de la serie Barómetro Global de la Corrupción, también preguntó —a quienes habían hecho trámites en los últimos 12 meses— si en ese caso habían pagado un soborno, dado algún regalo o hecho algún favor al funcionario público para conseguir el servicio requerido.

Los resultados nos dejan boquiabiertos. En América Latina aproximadamente 3 de cada 10 pagaron un soborno. Claro. Esto es muy variable entre cada país: en México y República Dominicana prácticamente 1 de cada 2 han pagado un soborno. Con pena, los resultados son claros y nos posicionan en el primer lugar de América Latina en pago de sobornos.

Ahora, ¿quién paga estos sobornos? Primero habría que decir que se calcula fueron, en 2016, más de 90 millones de personas en toda la región. Pero también hay otros hallazgos.

Por los resultados de este sondeo sabemos que entre las mujeres se registran las mismas probabilidades de pagar soborno que entre los hombres. De igual manera que, tanto personas de altos ingresos como de bajos ingresos pagan sobornos en proporciones relativamente similares. Por último, que en los más jóvenes hay una incidencia mayor, pero las personas mayores también pagan sobornos.

Muchas veces he señalado en esta columna áreas de oportunidad de nuestro país. La mayoría de estos quehaceres le han correspondido prioritariamente al gobierno.

En esta ocasión, y sin dejar de considerar que muchos sobornos son exigidos por la autoridad, sería útil preguntarnos si, al menos en alguna ocasión, por parte de los ciudadanos había manera de no pagar el soborno y seguir el camino correcto. Sólo como ejercicio de conciencia y ahí lo dejo.