Torpedos al Frente

El gobierno federal emprendió una estrategia para intentar desprestigiar y debilitar al Frente Ciudadano por México y a sus dirigentes

Torpedos al Frente

Desde hace unos días, el gobierno federal emprendió una estrategia para intentar desprestigiar y debilitar al Frente Ciudadano por México y a sus dirigentes, Ricardo Anaya, Alejandra Barrales y Dante Delgado.

Con distintos matices e intensidades, el golpeteo político busca hacer ruido entre la ciudadanía, entre el pueblo, en las redes. Un día sueltan una encuesta amañada o embarazada, al siguiente día sale una Fake News, una noticia falsa, sobre el patrimonio de alguno de los dirigentes, y al otro presionan al Tribunal Electoral para inclinar la balanza a favor de sus candidatos, los del PRI-Gobierno.

Ricardo Anaya, presidente nacional del PAN, ha sido el blanco de diversos ataques desde hace ya meses con el origen de su patrimonio. El joven queretano ya desafió al gobierno, pidió una investigación a fondo, pero hasta el momento todo ha quedado en escándalo mediático.

Recientemente, Alejandra Barrales, lideresa del PRD, también comenzó a ser “embarrada” en esta guerra sucia con publicaciones sobre algo que ya había hecho público: su patrimonio. Tan nada es ilegal que ni siquiera hay ninguna carpeta de investigación en contra de ella.

Dante Delgado, dirigente de Movimiento Ciudadano, comenzó a recibir presiones desde el Tribunal Electoral para la renovación de la dirigencia del partido naranja, todo en tiempos que han quedado rebasados. Lo mismo ocurre en la cancha del PRD, exigen el cambio de dirigencia. En cumplimiento con la ley, ambos partidos deberán hacer los ajustes correspondientes.

Sin embargo, llama la atención que todos estos golpes mediáticos formen parte de una estrategia sistemática para intentar desacreditar la legitimidad del Frente Ciudadano por México y debilitar a sus candidatos rumbo al 2018.

Y llama la atención por la fortaleza que muestra este bloque opositor en la percepción ciudadana de los electores que serán llamados a las urnas el próximo año. El Frente Ciudadano por México está fuerte y se coloca como una verdadera coalición ganadora, frente a un PRI-Gobierno debilitado y cuyo mejor escenario para 2018 es que quede en el tercer lugar. Pero con ninguno de sus cuatro candidatos tiene oportunidad de ganar.

El lastre que arrastra el PRI por los escándalos de corrupción es una losa muy muy pesada, que ninguno de sus candidatos podrá superar. Ninguno, ahí están las proyecciones que ordena la misma Presidencia de la República y en ninguna salen victoriosos.

El Frente Ciudadano por México nació fuerte y lo será aún más cuando comiencen a lograr acuerdos PAN-PRD-MC en los métodos de selección de candidatos, que será una nueva oportunidad del PRI-Gobierno para tratar de desestabilizar.

La desesperación del PRI-Gobierno es tal que buscará descarrilar los esfuerzos de esta macroalianza, la cual será desplegada en los 30 estados donde habrá elecciones concurrentes en 2018, así como en las 9 entidades donde se renovarán gubernaturas, incluida la CDMX, en el Congreso de la Unión y para la Presidencia de la República.

Los tiempos electorales no se detienen, pero tampoco se adelantan. Por ello, al interior de la alianza electoral opositora se están blindado ante cualquier intento de desprestigio, de escándalo, de fisura interna. El FCM es mucho más que un simple interés por el poder, significa realmente un esfuerzo de tres partidos por transformar a México, llevarlo a una nueva época donde los gobiernos de coalición fortalezcan la democracia nacional.

Sin simulaciones, sin dedazos, sin caprichos, con visión de futuro y voluntad de cambio, el Frente Ciudadano por México va por todo el próximo año y eso ni el PRI-Gobierno ni Morena lo podrán impedir.