De la época de oro al mundo real

En días pasados tuve la oportunidad de platicar con Miguel Blasco, una de las estrellas de la producción musical de la época de oro del pop en español

De la época de oro al mundo real

En días pasados tuve la oportunidad de platicar con Miguel Blasco, una de las estrellas de la producción musical de la época de oro del pop en español, de los tiempos en que se vendían millones de álbumes, donde se producía con altos presupuestos, en estudios gigantes ubicados en las grandes metrópolis y de la cual salieron estrellas de la talla de Camilo Sesto, Raphael, Julio Iglesias, Alberto Cortez y grupos como Nacha pop, Radio Futura, Mecano o Alaska y Dinarama.

Sólo tenerlo enfrente sabes que estás con un pedazo de la historia de la música contemporánea en español, anécdotas van y vienen, las tiene todas y con casi todos los grandes artistas, “Por mí ha pasado Alberto Cortez, Rafael, y yo tomé la recuperación de Raphael cuando a Raphael no le pasaba nada, y lo regresé con el disco de En Carne Viva, a Alberto Cortez A partir de mañana, creé la movida madrileña con Nacha Pop, Radio Futura, Alaska y Dinarama, o sea yo tenía la capacidad de estar trabajando con gentes muy clásicas y al mismo tiempo por mi espíritu y mi experiencia rockera, blusera, era capaz de desarrollar cosas mucho más avanzadas” me dice Blasco cuando con pasión habla de algunas de las cosas que trabajó y explotaron en éxito.

Cuando se toca el tema de la artista más grande que ha conocido, suspira y afirma “es Alejandra Guzmán, es la más grande”, de hecho confiesa que fue a la única artista que firmó porque sólo al conocerla supo que estaba frente a una gran estrella.

Me llama la atención que hoy son otros tiempos o es otra industria la de la música, hoy todo se mide diferente, los referentes y los parámetros de hoy en su época eran impensables, nadie entonces podía imaginar que se iban a hacer canciones en una pequeña computadora y que habría una plataforma fuera de la radio y la televisión para exponerlas, lo que me deja es que no se debe perder la esencia, la raíz, porque Miguel recuerda “antes era una vida, una forma de vivir, ser disquero era una forma de existir, nosotros, mi generación éramos gentes que vivíamos para el disco, para el artista, vivíamos, disfrutábamos”, hoy las formas son otras; todo se maneja desde un celular y por whatsapp, se deshumanizó la forma de descubrir artistas, antes, comenta, viajaban de ciudad en ciudad, recorrían bares, plazas, escuelas, buscaban al artista para convertirlo en estrella, hoy pareciera que todo tiene que salir de YouTube y no está mal, pero creo que deberían de combinar los estilos, habría que escuchar a Blasco y a los de sus tiempos, a los que convirtieron a la industria de la música en una mina de oro. Hay que, como todo en la vida, seguir ejemplos, tomar lo bueno, hacer de lado lo malo y, créanme, artistas siempre van a existir, en lo que hay que trabajar con mucha pasión es en hacerlos ídolos, grandes estrellas que nunca sobran y hoy vaya que en México faltan.