Un mes después de la tragedia…

Además de los sismos en ese fatídico mes de septiembre sufrimos el embate de distintos huracanes, seis de ellos de categorías de tres a cinco, sólo en el Pacífico

Un mes después de la tragedia…
Por Ibero

Por: Víctor Ronquillo

Los sismos registrados el 7 y el 19 de septiembre dejaron como saldo la pérdida de 467 vidas humanas. La mayoría de ellas en la ciudad de México 228, el 19, y en Oaxaca, 78 el día siete. En cuanto a los daños materiales hay tres mil inmuebles dañados solo en la capital del país.

Además de los sismos en ese fatídico mes de septiembre sufrimos el embate de distintos huracanes, seis de ellos de categorías de tres a cinco, sólo en el Pacífico. Se dice fácil, pero las afectaciones se extendieron por 34 por ciento del territorio nacional, con serios daños a escuelas, edificios habitacionales, casas, oficinas y, por ejemplo, la red de infraestructura hidráulica con 900 puntos dañados de manera importante.

El más grave de estos sismos ocurrió 32 años después del de 1985… Los daños en la ciudad de México se prodigaron en escuelas, edificios habitacionales y algunos de servicio público. La corrupción y la voracidad de quienes protagonizaron el boom inmobiliario de la década de los años noventa en colonias como La Del Valle y la Narvarte en la ciudad de México, fue la causa de un considerable número de muertes.

El sismo del 19 de septiembre ocurrió de manera paradójica luego de un simulacro… las consecuencias sufridas se multiplicaron por el tipo de suelos del Valle de México, sitio donde se asienta uno de los conglomerados urbanos más grandes del mundo.

En la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, existen 156 denuncias relacionadas con 144 inmuebles afectados. Fraude, corrupción, cambio de uso de suelo. Diez de ellas por homicidio culposo.

Hay que señalar algunos datos para establecer una comparación entre lo ocurrido en 1985 y 2017… en cuanto al número de víctimas fallecidas, en este año fueron 228 en la ciudad de México… del 85, todos sabemos que no hay registros confiables, pero pudieron ser miles. Hace 32 años se derrumbaron por completo 412 edificios. En 2017 38, aunque hay más de 500 con daños estructurales considerables.

Es necesario insistir en la cultura de la prevención en una ciudad con una zona de riesgo sísmico en 67 colonias de las delegaciones Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo y Azcapotzalco con mayor peligro, y en menor medida, en Álvaro Obregón y Gustavo A. Madero, según el Atlas de Peligros y Riesgos de la Ciudad de México.

Algunas preguntas para una lectura política de lo ocurrido…
¿Cuál es la relación entre los edificios derrumbados no por un desastre natural, sino por el desastre de la corrupción y la crisis política que se vive en México?

¿La respuesta masiva y solidaria, de un millón de personas avocadas a la ayuda en edificios y escuelas derrumbados, afectarán el proceso electoral del año entrante, donde se diputan más de tres mil cargos por elección, empezando por el de presidente?
Una pregunta más para concluir: ¿los efectos del sismo cambian desde ahora el escenario político del 2018?

Por lo pronto habrá que sumarse a la exigencia de derechos de los miles de damnificados de la ciudad de México, Morelos, Puebla, Chiapas y Oaxaca…