Plan de Resiliencia y Gestión Integral de Riesgo de la Delegación Cuauhtémoc

Aplicar de manera adecuada esta perspectiva requiere un ejercicio de capacitación y planeación de largo alcance; sin embargo, existen una serie de acciones que en el corto plazo podemos poner en funcionamiento

Plan de Resiliencia y Gestión Integral de Riesgo de la Delegación Cuauhtémoc

Por: Ricardo Monreal

Los daños materiales y las vidas que cobró el sismo del pasado 19 de septiembre demostraron que aún queda mucho trabajo pendiente en materia de prevención, conciencia ciudadana y cultura de protección civil; así como respecto a la capacidad de respuesta organizada y articulada entre sociedad y niveles de gobierno.

Ante esta realidad, adoptar la perspectiva de resiliencia y gestión integral de riesgo, en la planeación y desarrollo de políticas públicas, se convierte en un imperativo.

Aplicar de manera adecuada esta perspectiva requiere un ejercicio de capacitación y planeación de largo alcance; sin embargo, existen una serie de acciones que en el corto plazo podemos poner en funcionamiento mientras que, de manera paralela, se trabaja en el desarrollo del perfil de resiliencia urbana delegacional.

En el caso particular de la Delegación Cuauhtémoc, contar con un Plan de Resiliencia y Gestión Integral de Riesgo es indispensable, por la presencia de dos graves factores de vulnerabilidad geográfica:

1. Nuestra demarcación está asentada sobre lo que se conoce como la antigua zona del Lago de Texcoco. De hecho, de acuerdo con el Atlas de Riesgo de la Ciudad de México, 22 de las 33 colonias de nuestra demarcación se consideran de alto riesgo sísmico.

2. Una falla geológica atraviesa 10 colonias de nuestra delegación.

No obstante, esto no debe desanimarnos ni provocar alarma, por el contrario: somos el corazón económico, político, cultural y financiero de México y, por lo tanto, tenemos la obligación de prepararnos para recuperarnos de manera rápida, eficaz y eficiente ante cualquier situación de desastre.
Desde el corazón de México entendemos el proceso de reconstrucción que ya ha iniciado el gobierno de la ciudad, y estamos ayudando en todo lo que nos corresponde, de manera coordinada y solidaria.

Sin embargo, también sabemos que no hay tiempo que perder y que somos la primera línea de atención a la población. Por ello, en esta etapa, debemos atender todos los aspectos afectados por el sismo, como el desarrollo económico, cultural y humano de las y los habitantes de la delegación Cuauhtémoc.

En los siguientes 30 días llevaremos a cabo más de 20 acciones concretas que forman parte del plan, entre las cuales podemos mencionar, como ejemplo, las siguientes:

1. Equipamiento de la Unidad Móvil de Protección Civil: lo cual llevaremos a cabo con instrumentos y materiales indispensables.

2. Fondo Revolvente Pequeños Proveedores: crearemos un programa de pequeños proveedores de las colonias afectadas por los sismos, que surtirán suministros a la delegación. Así, ayudaremos a reactivar la economía de estos comercios.

3. Zonas de seguridad en parques y espacios públicos: determinaremos las zonas de seguridad, en caso de sismo, en los 45 parques, jardines y camellones de la demarcación y realizaremos la señalización correspondiente.

4. Programa de apoyo a familias damnificadas y desalojadas: otorgaremos esta ayuda en forma de menaje, es decir, muebles, electrodomésticos y utensilios.

5. Resguardo de los expedientes laborales ante cualquier siniestro: digitalizaremos los expedientes de 5,550 trabajadores que han causado baja y 6,895 expedientes de personal de base y estructura activo en la delegación.

6. Directorio de personas voluntarias: el cual integraremos a partir del elaborado en las mesas de atención durante la semana posterior al 19 de septiembre. Contactaremos a las personas para completar su información, y para ellas programaremos cursos de capacitación en temas de protección civil, primeros auxilios, clasificación de medicamentos y víveres.

7. Desarrollo y publicación de puntos de encuentro, centros de acopio y albergues temporales: desarrollaremos un protocolo para asegurar la operatividad de estos lugares (agua, energía eléctrica, alimentos, etcétera), a partir de su operación habitual y con apoyo del gobierno delegacional.

Además de esas acciones concretas, realizaremos algunos eventos y actos simbólicos complementarios, por ejemplo, actividades sociales, gastronómicas y culturales que fomentarán la solidaridad, fortalecerán el tejido social y generarán conciencia acerca de la necesidad de contar con mejor preparación y capacidad de adaptación a las condiciones que nos impone la realidad geográfica de la delegación Cuauhtémoc y de la Ciudad de México.

Consulta aquí el Plan de Resiliencia y Gestión de Riesgos de la Delegación Cuauhtémoc: https://www.cuauhtemoc.cdmx.gob.mx/resiliencia/Resiliencia_21Acciones.pdf