¿En México, urge el nombramiento del fiscal anticorrupción?

Nuestro país ha transitado hacia un Sistema de Justicia Penal que está caminando en todas las entidades federativas

¿En México, urge el nombramiento del fiscal anticorrupción?

La administración del Presidente Peña Nieto estableció en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, la meta de contar con un “México en Paz”. En ese documento se privilegiaron objetivos para garantizar un Sistema de Justicia Penal eficaz, expedito, imparcial y transparente, así como acciones para abatir la impunidad.

Nuestro país ha transitado hacia un Sistema de Justicia Penal que está caminando en todas las entidades federativas.

Aún y cuando se han identificado resistencias de ciertos estados de la República para avanzar en la conformación del Sistema Nacional Anticorrupción éste terminará por imponerse debido a la fuerza de la participación ciudadana.

El 10 de febrero de 2014 se aprobó una reforma constitucional en la que se creó la Fiscalía General de la República, un órgano autónomo del que dependerían tanto la Fiscalía Especializada en materia de Delitos relacionados con hechos de Corrupción, así como la Fiscalía Especializada en materia de Delitos Electorales, cuyos titulares serán nombrados y removidos por el Fiscal General.

De lo anterior se desprende que en tanto no haya un Fiscal General, la viabilidad de los nombramientos de los otros dos fiscales se ve truncada.

El Senado de la República está mandatado por la Constitución a constituir una lista de candidatos a Fiscal General. Esto no ha ocurrido porque las diferentes fuerzas políticas representadas en el Senado de la República no han logrado acuerdos entorno a quién debería ser el titular de la Fiscalía General.

La renuncia del Procurador General de la República, Dr. Raúl Cervantes Andrade dada a conocer la semana anterior, eliminó el argumento de la oposición de un posible pase automático de Procurador a Fiscal.

Si queremos un verdadero Fiscal autónomo con la legitimidad indispensable para ejercer sus funciones y combatir la impunidad debemos de cuidar que su designación no se politice.

Ante el inminente arranque del proceso electoral de 2018, es importante que la designación del Fiscal se lleve a cabo lejos de cualquier suspicacia partidista y evitando lo ocurrido en varias entidades federativas en las que se conocen casos de imposición de un fiscal a modo.

Por lo anterior, la decisión de aplazar el nombramiento es acertado. El mejor momento para nombrar al Fiscal General será después de los comicios de 2018.