¿En México, urge el nombramiento del fiscal anticorrupción?

Estamos frente a una severa crisis en materia de justicia

¿En México, urge el nombramiento del fiscal anticorrupción?

El último informe sobre la percepción de la corrupción en América Latina y el Caribe, elaborado por Transparencia Internacional, coloca a México en el vergonzoso puesto número uno. Según el documento, el 51 por ciento de los mexicanos han pagado sobornos para acceder a servicios públicos o para obtener documentos de identidad.

Lo más alarmante es que el 61 por ciento de los mexicanos opina que el gobierno está haciendo las cosas “mal” en el combate a la corrupción; este escenario es alarmante para nuestro país, los actos de corrupción le cuestan al menos 100 mil millones de dólares y muchos ciudadanos consideran que es parte de la maquinaria que hace que “las cosas funcionen”.

Seamos honestos, el gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto lejos de combatir este mal, se ha empeñado en proteger a sus cercanos, tal es el caso de Gerardo Luis Esparza, involucrado en concesiones turbias a la empresa OHL y responsable del socavón en el Paso Exprés; también ahí están los señalamientos a Emilio Lozoya, ex Director de Petróleos Mexicanos, que se presume recibió dinero de la empresa brasileña Odebrecht, durante la campaña del actual Presidente.

Pero este gobierno se ha quitado por completo la careta, se muestra como el más cínico probablemente de la historia reciente. Al grado de que ante los cuestionamientos por la “Casa Blanca” se nombrara a un funcionario a modo y dependiente del propio Presidente para investigar a su Jefe. De ese grado la simulación. Pero lo más grave ocurrió hace unos días cuando el mismo Presidente declaró con profunda ligereza que la corrupción que se vive hoy no es mayor que la de antes, y que si algo ha cambiado es que ahora es más visible en parte por los medios y también por los avances tecnológicos. 

Habrá que decirle al Presidente que está en un error. Si se percibe más corrupción es porque hoy está generalizada y porque su gobierno ha fomentado la impunidad. Hoy, al corrupto no le pasa nada y más si es cercano al poder. Es más fácil para el Presidente remover a un Fiscal que entregar a un amigo a la justicia. No sólo la corrupción sino el cinismo han llegado al límite. 

La aprobación de un Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) fue un esfuerzo iniciado por el PAN y robustecido por la sociedad civil. El trabajo en equipo rindió frutos pero a pesar de que ya existe un entramado legal este está bloqueado porque el PRI-gobierno simplemente no tiene voluntad política. La muestra más clara es el contar con un Fiscal Anticorrupción que es pieza clave para la persecución de todo acto irregular en coordinación con las otras dependencias que integran el SNA. Hoy está estancado.

Estamos frente a una severa crisis en materia de justicia: el Procurador General de la República renunció la semana pasada, no contamos con un Fiscal Anticorrupción y, para rematar, se destituyó al Fiscalía Especial para la Atención de los Delitos Electorales; todo esto, cuando ya inició el proceso electoral en el que se elegirá Presidente de la República y se renovará a la totalidad del Congreso.

Es un momento en que la oposición se una para darle a este país certeza jurídica, que el ciudadano sepa que existen instituciones fortalecidas y autónomas que tengan la capacidad de enfrentar los retos que nuestra nación tiene enfrente.

Es necesario analizar a detalle el SNA, de la mano de las organizaciones de la sociedad civil y la academia, para hacerle las modificaciones que sean necesarias a fin de tener un verdadero sistema que desincentive los actos de corrupción.

No sería responsable que termine el actual periodo de sesiones del Congreso sin resolver este importante pendiente para la vida nacional, particularmente a las puertas de un proceso electoral. Es tiempo de tender puentes por el bien de los mexicanos, para fortalecer el Estado de Derecho y para construir un México más transparente, es una labor de todos: tanto de ciudadanos como de autoridades, en Acción Nacional estamos listos para hacer lo que el Presidente a toda costa ha evitado.