¿Y a ti… qué te preocupa?

Se estima que poco más del 61% de la población de 18 años y más considera la inseguridad y la delincuencia como el problema más importante que aqueja su estado

¿Y a ti… qué te preocupa?

Cuando pensamos en los principales problemas de nuestro país, al enumerarlos es posible que nos influya lo que en ese momento cada quien está viviendo, o nuestras experiencias anteriores.

Más allá de la estadística personal, por la ENVIPE del Inegi sabemos que, a nivel nacional, se estima que poco más del 61% de la población de 18 años y más considera la inseguridad y la delincuencia como el problema más importante que aqueja su estado.
Casi el 37% piensa que el problema central es el aumento de precios y le sigue, muy cercano, el 36% de los mexicanos quienes piensan que el problema más importante es el desempleo. Economía y delincuencia, para decirlo rápido.

A las preocupaciones mencionadas le siguen la corrupción, la salud, la pobreza, la falta de castigo a delincuentes, la educación, el narcotráfico y la escasez de agua.

También existe otra estadística del mismo instituto que pregunta por los principales problemas de su ciudad. Ahí, poco más del 80% de los encuestados manifestó como uno de los problemas más importantes los “baches en calles y avenidas”; el 70% dijo que es la “delincuencia (que incluye robos, extorsiones, secuestros, fraudes, etcétera), y 6 de cada 10 dijeron que el problema es el alumbrado público insuficiente.

Otros problemas reportados son las coladeras tapadas, el tráfico, el suministro de agua, el transporte público, drenaje, parques y jardines descuidados, el servicio de recolección de basura.

Naturalmente, en función de la percepción que tengamos sobre qué tantos, qué tan grandes y qué tan dañinos son los problemas de la ciudad y del estado, pues así evaluamos a las autoridades, así evaluamos qué tan efectivos son en la administración pública.
Al respecto, dos de cada diez mexicanos piensan que el gobierno de su ciudad fue “muy o algo efectivo” para resolver los problemas. Y de ahí para abajo.

En las últimas columnas hemos puesto el acento en la importancia de la participación social para sacar adelante los problemas nacionales.

Es cierto, hay muchas cosas que echamos de menos en los gobiernos. Pero también hay mucho que podemos impulsar como individuos.
Tomando los mismos problemas referidos, menciono algunas alternativas ciudadanas: no tirar ni agua ni basura, separarla, caminar o usar el transporte público cada vez que sea posible, mandar a los hijos a la escuela y buscar que cumplan con sus deberes escolares, respetar las leyes.

Eso, en lo individual. Porque si consideramos lo que podemos hacer los ciudadanos, juntos, unidos, organizados… ahí ya no hay límite.