Fonden y casas… ¿de quién para quién?

El Fondo de Desastres Naturales será aplicado directamente a la reconstrucción de miles de hogares de víctimas del terremoto

Fonden y casas… ¿de quién para quién?

Lo bueno: el Fondo de Desastres Naturales será aplicado directamente a la reconstrucción de miles de hogares de víctimas del terremoto. Lo malo: que fuera de la recuperación parcial de estos hogares, no es claro si hemos aprendido algo en materia de protección del desastre.

El Fondo de Desastres Naturales cubrirá entre 90 mil y 120 mil pesos a propietarios de inmuebles afectados por los terremotos del 7, 19 y 23 de septiembre en las zonas afectadas, incluyendo Chiapas, Ciudad de México, Morelos, Oaxaca y Puebla. Tan insuficiente como esto nos pueda parecer para la recuperación de lo perdido, resulta peor imaginar qué no hemos aprendido.

Cierto, se perdieron muchas vidas, las vidas son irrecuperables y, para casi todo fin, financieramente inestimables. Cierto, los daños materiales rebasan el plano de las viviendas, pues lleva años de trabajo recuperar todos los bienes que componen un hogar. Pero por un momento pensemos sólo en los inmuebles que son destinados a casa habitación, para usar el enfoque de Fonden.

Los financieros lo saben mejor que nadie, y desalientan la compra de inmuebles para habitación familiar. Las casas personales constituyen un pasivo y no vale la pena invertir nuestros activos en la vivienda propia, dirá nuestro asesor financiero.

Pero si se ha adquirido un inmueble, más vale que lo cuide, y piense que tendrá que pagar un seguro amplio con protección contra todo tipo de eventos naturales. Exactamente lo mismo que cuando adquiere un vehículo. La imaginación popular piensa que el costo del seguro de vivienda es alto, pero de hecho es más barato que el de un vehículo.

El desarrollo ocurre cuando la estructura social brinda oportunidades, y cuando los sujetos de una sociedad buscan seguirlas. Es decir, en una sociedad, el Estado tiene obligaciones, y también los sujetos dentro de ésta. El Estado tiene que brindar seguridad y protección, aunque fuerce a sus ciudadanos a seguir las normas. Por ejemplo, tiene que brindar educación, salud y seguridad pública, aunque para ello tenga que perseguir el incumplimiento de pagar impuestos.

Menos de 10% de viviendas en México se encuentra asegurada. De éstas, una menor proporción se encuentra asegurada contra desastres naturales. México debe aumentar dramáticamente estas cifras si queremos en realidad blindarnos contra pérdidas materiales por desastres naturales.

Si tenemos pérdidas materiales en un carro y no contamos con seguro, se nos multará. Si tenemos pérdidas materiales en una vivienda, el Estado pagará. Debemos aprender de ello, si no queremos comprometer el desarrollo del país en lo futuro.