Dos años rescatando Cuauhtémoc

Recordemos que el inicio fue complicado: una demarcación abandonada, con múltiples carencias y retos impresionantes. Pero desde el inicio de nuestra gestión nos hemos conducido con transparencia y honradez

Dos años rescatando Cuauhtémoc

Por: Ricardo Monreal

El pasado primero de octubre cumplimos dos años de haber asumido la responsabilidad de gobernar la delegación Cuauhtémoc. Ha sido una tarea difícil, pero muy gratificante. Esta experiencia nos ha marcado para el resto de nuestras vidas.

Las acciones realizadas a lo largo de estos años han sido arduas, y con orgullo puedo decir que todas las áreas que integran la delegación Cuauhtémoc han demostrado que el trabajo en equipo y la transparencia en la gestión pueden lograr que los objetivos se alcancen y las expectativas se superen.

Recordemos que el inicio fue complicado: una demarcación abandonada, con múltiples carencias y retos impresionantes. Pero desde el inicio de nuestra gestión nos hemos conducido con transparencia y honradez.

Somos la única delegación que ha transparentado todos sus procesos de contratación, nada se oculta. En todas las contrataciones contamos con la participación del Comité de Adquisiciones, y con contralores ciudadanos o colaboradores ciudadanos en transparencia quienes, de manera voluntaria, vigilan estos procesos.

Realizamos inversión en múltiples herramientas, equipamiento y servicios para beneficiar a nuestra población, como equipo recreativo; maquinaria y equipo pesado; suministro de gas licuado de petróleo para centros deportivos, CENDIS y campamentos; mezcla asfáltica y materiales para construcción; mantenimiento mayor a inmuebles de los CENDIS; desarrollo y diseño del Portal de Transparencia delegacional.

Actualizamos los Sistemas de SACNET y VUDNET, con los cuales damos atención a diversas solicitudes vecinales en el Centro de Servicios y Atención Ciudadana (CESAC) y la Ventanilla Única Delegacional (VUD).

Una lucha que seguimos dando es dejar de ser tratados como una demarcación con población estacionaria de 600 mil personas, cuando en realidad atendemos a una flotante de más de 5 millones de personas cada día, las cuales consumen y demandan todo tipo de servicios y requieren atención de la autoridad.

Hemos dejado en claro que esta administración apostó desde el día uno a rescatar el corazón de México, y una de las principales tareas fue invertir en obra pública e infraestructura.

En materia de obra pública, nuestra inversión no tiene precedente: en estos años hemos intervenido un total de 465 calles en 32 colonias, en las cuales se realizaron alguno o varios de los siguientes servicios: repavimentación, banquetas y guarniciones, sustitución de las redes de drenaje y agua potable, y reemplazo de luminarias.

Esto representa un trabajo integral, distinto de los remiendos de administraciones anteriores, con procesos de bacheo que dejaban calles parchadas y que, al llegar la temporada de lluvias, el problema regresaba y en ocasiones se agravaba.

Hemos recolectado aproximadamente 850 mil toneladas de basura, lo que representa 10 mil toneladas semanales. Eliminamos al menos 50 basureros a cielo abierto, recuperando espacios y devolviéndolos a las y los vecinos para que, como comunidad, realicen actividades lúdicas, artísticas y culturales, y evitar así que se vuelvan a acumular desechos en calles y plazas públicas.

Respecto al sismo del 19-S, los daños materiales y las vidas que cobró el siniestro demostraron que aún queda mucho trabajo pendiente en materia de prevención, conciencia ciudadana y cultura de protección civil, así como respecto a la capacidad de respuesta organizada y articulada entre sociedad y niveles de gobierno.

Ante esta realidad, adoptar la perspectiva de resiliencia y gestión integral de riesgo en la planeación y desarrollo de políticas públicas, se convirtió en un imperativo inaplazable. De manera inmediata, en la delegación Cuauhtémoc pusimos en marcha un plan que incluyó acciones diversas, por ejemplo, eventos que ayudan a recuperar la vida cotidiana de nuestra demarcación, y que abonan a la reconciliación y la reconstrucción del tejido social.

Entre ellos se cuentan la carrera que tuvimos hace unos días en las calles de la colonia Roma, cuyos fondos serán destinados a la atención de los niños y niñas que vieron afectado su núcleo familiar como consecuencia del sismo; también, el Concurso de fotografía y la exposición itinerante de los trabajos ganadores, como un reconocimiento a las personas voluntarias, brigadistas y rescatistas de la Ciudad de México.

La nuestra es una demarcación llena de cultura, de historia, de compromiso social. La Cuauhtémoc es la delegación más emblemática de la ciudad y la que encierra mayores episodios gloriosos de nuestro pasado y de nuestro presente. Aunque en muchas de esas etapas, también la más lastimada, como lo vivido a causa de los sismos del 19 de septiembre de 1985 y de 2017.

Estos eventos nos cimbraron a todos; sin embargo, estoy seguro de que vamos a salir adelante y a mantenernos en pie. Hoy más que nunca debemos estar cerca, dando la cara y tendiendo la mano a la ciudadanía. Así lo hemos hecho y de la misma forma continuaremos. Los resultados nos respaldan.