#Política Confidencial: Viacrucis de corrupción

Jorge Carlos Ramírez Marín les asegura a los gobernadores que hay que pagar con dinero los apoyos que se obtuvieron de diversos diputados

#Política Confidencial: Viacrucis de corrupción

Jorge Carlos Ramírez Marín, presidente de la Cámara de Diputados, empieza a exasperar a gobernadores que acuden a San Lázaro en pos de mayor presupuesto para su estados, pues los coloca en un viacrucis de corrupción, ya que les asegura que hay que pagar con dinero, constante y sonante, los apoyos que se obtuvieron de diversos diputados. Los gobernadores acusan que parte del dinero que son obligados a cubrir acaba en los bolsillos del yucateco obsesionado con disponer de bolsillos profundos para buscar la candidatura de su estado por el PRI.

Ricardo Anaya, presidente nacional del PAN, está tronándose los dedos debido a resistencias al interior de la República para concretar el Frente Ciudadano por México. Además de la oposición de Enrique Alfaro, en Jalisco, también hay rechazos en Guanajuato y Querétaro, donde líderes partidistas no ven las ventajas de ir en alianza con el PRD. Chiapas, Yucatán y Oaxaca son otros estados donde nada más no se le ve futuro al bloque opositor. En el búnker panista, nos dicen, la preocupación se extiende por 17 entidades donde PAN, PRD y MC no se llevan.

Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, anda de gira por todo el país y no precisamente para discutir la agenda de seguridad interior, sino para amarrar apoyos para su candidatura, lo mismo con políticos, que con empresarios. En el PRI nos cuentan que la estrategia de Osorio va encaminada a contar con un grupo pesado que comenzará a pedir cita con el presidente Enrique Peña Nieto para ensalzar las bondades del titular de la Segob y su arma secreta es que nadie como él sabe de estrategias de seguridad a nivel nacional.

Andrés Manuel López Obrador, líder de Morena, ya rebautizó su Proyecto Alternativo de Nación por Plan de Desarrollo 2018-2024, con la idea de irlo puliendo con otras propuestas a fin de tener listo su Plan Nacional de Desarrollo, el cual presentan los presidentes de la República al inicio de sus gobiernos. En Morena nos adelantan que dicho plan, que servirá de plataforma de campaña para 2018, será presentado el 20 de noviembre en el Auditorio Nacional. Está previsto también que en diciembre el tabasqueño dé a conocer el nombre de los principales personajes que integrarían su gabinete si arriba a Los Pinos. ​

Morelia

Ya van dos sexenios de guerra contra la delincuencia, y las autoridades están –prácticamente– contra las cuerdas. Todo inició en diciembre de 2006, cuando el entonces presidente Felipe Calderón intervino el estado de Michoacán, cuando el gobernador Lázaro Cárdenas informó de la situación tan grave en el estado, que fue el primero en el que se dio el cobro por derecho de piso a los aguacateros, a los limoneros. Era una situación crítica. Al principio la intervención comenzó a dar resultados; sin embargo, se tiene que hacer una reconstrucción del tejido social, como lo hicieron en Ciudad Juárez. En Michoacán no lo hicieron.

Después esta estrategia se comenzó a implementar en todos los estados, lo cual fue un error porque no había una Policía Federal preparada, estaba en construcción. Y no había una política social al lado.

Así se fueron seis años de gobierno de Felipe Calderón con una terrible cauda de 120 mil personas muertas, víctimas del crimen organizado. Luego llegó Enrique Peña Nieto, quien prometió que terminaría 2018 con una tasa de homicidios de 12,8 por cada 100 mil habitantes; sin embargo, terminará por encima de los 24 homicidios, lo cual es altísimo para un país que no está en guerra.

Las estrategias de seguridad carecen, ante todo, de coordinación con los gobiernos estatales y municipales, ya que el comisionado nacional de Seguridad Pública no tiene la fuerza ni el poder para hacer una estrategia de seguridad que cumplan los gobernadores. En la actualidad existe un gran desorden en los gobiernos estatales, gastan el dinero como se les pega la gana, no cumplen con los acuerdos del Consejo Nacional de Seguridad Pública y no hay una sanción por eso. Se deberían repensar las funciones de seguridad en Gobernación, si se regresa a una Secretaría de Seguridad Pública federal o si se hace un ministerio del interior, donde sólo se decida el tema de seguridad, y todos los temas políticos pasen a Presidencia.

Se puede volver al modelo que se tenía pensado para la Policía Federal de aumentar 5 mil elementos por año; si esto se hubiera seguido ya habría 40 mil policías, se despresurizaría la carga que tienen las Fuerzas Armadas; sin embargo, para el gobierno federal sólo hay una cosa que le importa: las elecciones de 2018 y la designación del candidato presidencial, por lo que la seguridad ya pasa a un segundo plano, una vez más.