Reconstrucción con recursos públicos

Reconstrucción con recursos públicos

Ni al jefe de gobierno, ni a los diputados a su servicio le preocupan los damnificados por el sismo del pasado 19 de septiembre.

Después de dos meses del temblor y con una descarada burla, pretenden aprobar una ley de reconstrucción perjudicial para los damnificados, pero por cálculos electorales, y porque temen perder el poco prestigio que acaso les queda, un día presentan el Dictamen ante el Pleno de la Asamblea Legislativa, y en la siguiente sesión ordinaria lo retiran, aunque ni siquiera ha sido dictaminado por las comisiones correspondientes, como lo establecen los ordenamientos del organismo parlamentario.

Para atender a los damnificados, cabe subrayar, ni siquiera sería necesaria la aprobación de la ley enviada a la Asamblea por la administración capitalina, pues ésta cuenta con las facultades legales, administrativas, económicas y políticas para iniciar, en lo inmediato, la reconstrucción.

Pero impulsa la ley porque quiere dejar firmado, avalado por el Legislativo y legitimado el enorme negocio que pretenden hacer con la reconstrucción.

En efecto, pese a la devastadora sacudida que marcó un antes y un después en la historia de nuestra capital, siguen con la mira puesta en sacar raja de la tragedia a costa del bienestar colectivo.

En contraste, y con el propósito de confeccionar un Dictamen capaz de dar solución a las necesidades de los damnificados, la bancada de Morena insiste en incorporar, en la ley de reconstrucción, los siguientes conceptos:

1. La Asamblea Legislativa y el gobierno de la ciudad deben garantizar recursos públicos suficientes para reconstruir, de manera gratuita, todas y cada una de las viviendas a todas las víctimas del sismo, sin distinción de barrio, colonia o clase social.

En consecuencia, deberá atender a los afectados de zonas populares, como Xochimilco e Iztapalapa, pero también a los damnificados de la clase media, por ejemplo, de las colonias Roma, Condesa, Lindavista y Narvarte.

Además, en sus términos actuales la ley carece de transparencia sobre el destino de los fondos federales, locales y donaciones que deberían utilizarse en las tareas de la reconstrucción.

Por eso la bancada de Morena en la Asamblea ha reiterado que mientras no se destinen recursos suficientes para atender a la totalidad de las víctimas, la rechazará de forma contundente.

2. También deberán asignarse recursos suficientes para reparar calles, escuelas, hospitales y la estructura hidráulica.

3. En la Comisión de Reconstrucción debe quedar establecido que deberán participar, con voz y voto, la sociedad civil, de manera preponderante los propios afectados, así como expertos urbanistas, estructuralistas, etcétera.

4. Debe elaborarse un padrón confiable, un censo que garantice certeza, al que todos podamos acceder para que los damnificados comprueben si se les incluyó, y si los datos sobre sus bienes son o no correctos.

De tal manera, el censo sería susceptible de actualizarse conforme se le incorporen los nuevos datos aportados por los ciudadanos. Hasta constituir un registro que revele, de forma integral, la verdadera magnitud de los daños derivados del terremoto y el número completo de víctimas.

Es imprescindible que la ley de reconstrucción incorpore los referidos apartados, porque mientras miles de personas aún se alojan en albergues o viven bajo el cobijo de amigos o familiares, sin casa, trabajo, agua ni bienes básicos, la administración local intenta decretar el fin del estado de emergencia.

Es tal el desaseo con que se pretende aprobar el Dictamen de ley, que se ha hecho caso omiso del gravísimo problema que representan las grietas del suelo en Iztapalapa, Xochimilco y Tláhuac, pese a que miles de familias que ahí habitan se encuentran en grave riesgo de ver colapsadas sus viviendas, o lo que de ellas queda.

Por eso postulamos que en la ley de reconstrucción se garanticen, asimismo, contrataciones abiertas, padrones públicos y atención prioritaria a las zonas dañadas por fracturas del suelo.

En tal sentido, Morena propondrá la adición de artículos transitorios para que la Comisión de Reconstrucción realice un censo con evaluación técnica detallada de las edificaciones ubicadas en las zonas afectadas por las fracturas y los hundimientos diferenciales del suelo.

De tal manera, los estudios técnicos y científicos determinarían la seguridad estructural, la situación de la infraestructura y la factibilidad habitacional presente y futura, así como las características de la reconstrucción en esas zonas.

Y en su caso, la restricción para edificar, así como la reubicación y los apoyos para la restitución de viviendas o su reparación.

Ante el empeño de la administración local por aprobar, con la complicidad de los diputados del PRD, PAN, PRI, Verde Ecologista y Movimiento Ciudadano una ley de reconstrucción que no contempla soluciones de fondo a los problemas de los damnificados, Morena se ha aliado con colectivos de ciudadanos para establecer, de manera conjunta, la estrategia para frenar este intento de excluir a las víctimas del terremoto.

Por eso, reiteramos que no permitiremos que se apruebe una ley ofensiva hacia las víctimas. No descansaremos hasta conseguir junto con los habitantes de nuestra capital, un verdadero rescate de la ciudad, incluyente y participativo.

El golpismo legislativo fracasará.