AMLO va por la transformación de México

Este 12 de diciembre prometió que como presidente de la República luchará porque en México imperen el Estado democrático de derecho y la igualdad social

AMLO va por la transformación de México

Al registrarse como precandidato de Morena a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador se comprometió a transformar a la nación. A impulsar su renacimiento.

Mediante un decálogo de compromisos hechos con la ciudadanía, este 12 de diciembre prometió que como presidente de la República luchará porque en México imperen el Estado democrático de derecho y la igualdad social, se destierre la corrupción, se descentralice el gobierno federal y se implante la paz.

Y aseguró que desde el uno de diciembre de 2018 se aplicará al pie de la letra el criterio de que al margen de la ley, nada, y por encima de la ley, nadie. El gobierno, aseguró, dejará de ser un comité al servicio de un grupo o facción y retomará su condición de representante de todas y todos los mexicanos.

En un país en el que la corrupción, en primer término la de sus gobernantes, degrada a la República y lastima a sus habitantes, López Obrador manifiesta su decisión de convocar al pueblo para hacer de la honestidad una forma de vida y de gobierno.

Descentralización. Sobresale su intención de descentralizar el gobierno federal y promover el desarrollo en todo el territorio, al enviar secretarías y organismos de Estado al interior de la República para sólo dejar en la Ciudad de México a la Presidencia y a las secretarías de la Defensa, Marina, Gobernación, Relaciones Exteriores y Hacienda.

La descentralización, cabe recordar, ha sido uno de los más caros anhelos democráticos, toda vez que supone transferir parte del poder de un gobierno central, y de sus recursos, a otras autoridades.

Soberanía alimentaria. Para subsanar la pérdida de la soberanía alimentaria, López Obrador promete que México volverá a producir los alimentos que consume. Con tal finalidad, dice, se empeñará en rescatar al campo y a sus pobladores del abandono y la pobreza. Y darles prioridad a los pueblos indígenas, fomentar al sector agropecuario, pesquero y forestal y establecer precios de garantía para los productores agrícolas.

Rescate energético. Ante la enajenación de nuestros recursos naturales, el dirigente de Morena subraya su determinación de atender con urgencia el grave problema del sector energético. En tal sentido, indica que detendrá la caída en la producción de petróleo, gas, gasolinas, diésel y petroquímicos.

Explica al respecto:

“Las seis refinerías existentes serán modernizadas y se emprenderá la construcción de dos más, con el propósito de procesar en México todo el petróleo crudo y dejar de importar los 600 mil barriles diarios de gasolina que hoy se compran con sobreprecios en el extranjero.
“Con el rescate del sector energético –agregó– evitaremos aumentos de precios de gasolinas, gas y de energía”.

Mercado interno. En el programa de gobierno de López Obrador destaca el fortalecimiento del mercado interno, al tiempo que resalta el compromiso de no aumentar los impuestos ni la deuda pública. Con los ahorros derivados del combate a la corrupción y al suprimirse los gastos suntuarios, explica, será posible financiar proyectos productivos y de creación de empleos.

Respaldo a migrantes. Ante el acoso de Washington en contra de migrantes, advierte que se creará una zona franca o libre a lo largo de los 3 mil 180 kilómetros de frontera con Estados Unidos. Y la creación del programa integral de desarrollo en el Istmo de Tehuantepec.

Jóvenes, educación y trabajo. En una nación en la que una inmensa proporción de jóvenes ven truncado su futuro por falta de oportunidades de empleo y educación, López Obrador está determinado a garantizarles el derecho al estudio y al trabajo. En consecuencia, todos los jóvenes que cursen el nivel medio superior obtendrán una beca mensual y 300 mil universitarios de familias de escasos recursos económicos recibirán un apoyo de 2 mil 400 pesos mensuales.

La propuesta de contratar a 2 millones 300 mil jóvenes, a los que despectivamente algunos llaman “ninis”, y otorgarles un sueldo como aprendices de 3 mil 600 pesos mensuales ya desató la crítica de quienes la juzgan “económicamente inviable”.

Pero resulta, a despecho de los neoliberales, que estos jóvenes recibirán capacitación para el trabajo en talleres, empresas, comercios y en otras actividades productivas del campo y de la ciudad. En consecuencia, estos recursos repercutirán, en lo inmediato, en la expansión del consumo y el mercado interno.

Y al obtener un medio digno de vida desactivará su incorporación a las filas del crimen, organizado o no.

López Obrador aseguró, asimismo, que garantizará la educación gratuita en todos los niveles escolares. Y prometió “dejar sin efecto las medidas establecidas en la mal llamada reforma educativa”.

Programas sociales y salud. También destacó que se duplicará la ayuda a adultos mayores –para equipararla con la de la capital– la cual, dijo, será universal y beneficiará a derechohabientes del ISSSTE y el IMSS, así como a personas con discapacidad.
Y advirtió que hará respetar el derecho constitucional a la salud, lo que implica garantizar atención médica y medicamentos gratuitos a toda la población.

Seguridad. En un México desolado ante las consecutivas matanzas, atemorizado por la inacabable inseguridad, López Obrador señaló que someterá a debate y consulta con las víctimas la posibilidad de otorgar amnistía a infractores, siempre y cuando éstos busquen reincorporarse a la sociedad.

De tal manera, esta propuesta abre cauces el debate, pues propone un camino diferente al de la guerra y la militarización.

En contraste con quienes buscan fortalecer la violencia y el militarismo, López Obrador propone poner en el centro el diálogo y la búsqueda de la paz, la construcción de una cultura de paz para usar, en tal empeño, todos los recursos del Estado.

A manera de conclusión, López Obrador advirtió:

“Hoy comenzamos una nueva y definitiva etapa de lucha del movimiento de regeneración nacional que habrá de concluir en diciembre de 2024, cuando todas y todos podamos vivir libres de miserias, miedos y temores, y en nuestra querida patria la vida pública esté inspirada por los valores de la honestidad, el bienestar y la fraternidad”.