#Política Confidencial: Disputa entre mexiquenses

Eruviel Ávila, ex gobernador del Estado de México, apenas y se mantuvo dos meses al frente del PRI en la Ciudad de México, cargo que tuvo que dejar luego de las severas diferencias que mantiene con su sucesor Alfredo del Mazo

#Política Confidencial: Disputa entre mexiquenses

Eruviel Ávila, ex gobernador del Estado de México, apenas y se mantuvo dos meses al frente del PRI en la Ciudad de México, cargo que tuvo que dejar luego de las severas diferencias que mantiene con su sucesor Alfredo del Mazo. La disputa entre los mexiquenses no es nueva. En 2011 el primero le ganó la candidatura mexiquense al segundo y a finales del año pasado se produjo el desquite, cuando Del Mazo se hizo de la candidatura y dejar en el camino a José Manzur, uno de los incondicionales de Eruviel.

Ricardo Anaya, precandidato de México al Frente, observa con preocupación cómo en algunas entidades no existen condiciones para concretar la alianza electoral con el PRD y MC. En el PAN nos comentan que Jalisco, Nuevo León y Morelos quedan descartados, en tanto que existen riesgos de que se caiga en Baja California, Campeche, Guanajuato, Hidalgo, Estado de México, Michoacán, Nayarit, Querétaro, Tamaulipas, Tlaxcala, Zacatecas, Puebla, Tabasco y Veracruz. La razón es por el reparto de candidaturas de manera preferente para Movimiento Ciudadano.

Ernesto Cordero, presidente de la Mesa Directiva del Senado, ya anunció por quién votará el 1 de julio de 2018 y no será por José Antonio Meade, como muchos especulaban, sino por la independiente Margarita Zavala. Incluso, su apoyo irá más allá del sufragio, pues actualmente le ayuda a recolectar firmas debido a que considera que es fundamental que una alternativa como la que ella representa, que defiende los principios y valores del PAN (aunque ya no milite en ese partido), esté en la boleta. Por cierto, Margarita sumaba anoche más de 511 mil firmas, de las 860 mil que requiere para participar como candidata sin partido.

Raúl Flores, dirigente del PRD en la CDMX, tiene un triple reto para el siguiente mes: transparentar las encuestas que ayudarán a definir al candidato de la coalición Por México al Frente, designar a su aspirante al gobierno capitalino y no dividir al partido. En el sol azteca local nos cuentan que la unidad o la fractura del bloque dependerá de la transparencia en las encuestas, por lo que cada uno de los aspirantes, Alejandra Barrales, Armando Ahued y Salomón Chertorivski, eligieron a Consulta Mitofsky, Ipsos y Covarrubias, respectivamente, para llevar a cabo el ejercicio y evitar una crisis parecida a la de Morena y su proceso para elegir a Claudia Sheinbaum.

Morelia

“Soy un predicador, el alma del trabajador está en mis manos, moldeable como la cera”, llegó a escribir Joseph Goebbels, quien sabía que la propaganda es la mejor arma psicológica para embaucar a un pueblo.

Por estos días, hay una mentira que circula con fuerza en las redes sociales y en los medios, y sus promotores piensan que con repetirla mil veces se puede convertir en realidad; no lo es. La mentira básicamente dice que la nueva Ley de Seguridad Interior pretende “militarizar” –lo ponemos así, entre comillas– el país y que las fuerzas castrenses “estén a disposición del gobierno” –y lo decimos también con comillas– para reprimir al pueblo.

Esta visión, una visión maniquea, ignorante y, por supuesto, profundamente falaz, lo que pretende es descartar de la agenda en el último tramo del gobierno de Enrique Peña una medida que le sirve a las Fuerzas Armadas para mantener sus acciones en contra del crimen organizado.

El Ejército, la Marina, han tenido que hacer funciones para las cuales no estaban habilitados y mucho menos listos, en términos legales, para que pudieran acometerlos.

Sin embargo, ha sido tal el tamaño de los problemas en los que han tenido que incurrir, son tales los niveles de violencia que han tenido que enfrentar, que a final de cuentas han recibido una mala paga por parte de los políticos oportunistas, partidos, candidatos, que lo que tratan de infundir es miedo, como aduciendo que México está a punto de convertirse en una dictadura militar estilo sudamericano.

Es una mentira que, desafortunadamente, se la escucho decir a muchos políticos, quienes seguramente, ni sus familiares, afortunadamente, han recibido una herida por parte del crimen organizado.

Sabemos que el Ejército, que la Marina, es nuestra última línea de defensa y no procurarles las herramientas para una labor que ya están realizando simplemente es darles la puerta abierta, precisamente, a estas pandillas, a estas gavillas, para que sigan haciendo lo que saben hacer: fastidiar y poner en riesgo –realmente ellos sí– el pacto democrático de este país.