¿Estás preparado para el éxito?

Cierre de año y se aproximan los propósitos sin cumplir ¿Cómo lograrlos el próximo año?

Por Yazmín Alessandrini

Conforme se aproxima el cierre final del año es muy normal que muchos de nosotros, en un ejercicio de introspección, hagamos cierto tipo de balances para concluir si logramos alcanzar los famosos propósitos que nos trazamos allá por principios de enero. Obviamente, esta dinámica arrojará que si bien nos fue posible alcanzar algunos de nuestros objetivos, también, en contraparte, descubriremos que varios únicamente se quedaron en buenas intenciones y por “equis” circunstancias nos fue imposible cumplirlos.

Hacer ejercicio, cambiar de trabajo, sacar mejores calificaciones en la escuela, dejar de ser tan [email protected], ya no despilfarrar el dinero a manos llenas, moderarnos con el alcohol…

La verdad es que los propósitos que nos fijamos los seres humanos son infinitos. Sin embargo, más allá de cumplirlos o no cumplirlos, lo primero que debemos hacer es analizar si nuestros procedimientos están enfocados apropiadamente para que podamos tener éxito. Por lo mismo, lo primero que tenemos que evaluar es nuestro concepto muy personal de aquello que consideramos lo que es tener éxito o ser exitosos.

Si nos adentramos exclusivamente al terreno de las definiciones, entenderemos que el éxito, término que se deriva de exitus (“salida”) no es más que el efecto o la consecuencia acertada de una acción o de un emprendimiento y muchas veces también lo podemos entender como “sobresalir”, “superar toda competencia” o simplemente “salir de la oscuridad del anonimato”. Pero, mucho ojo, la noción de éxito es totalmente subjetiva y relativa, sobre todo porque la mayor parte del tiempo asociamos la victoria y la obtención de grandes méritos y también porque lo hemos convertido en un ingrediente prioritario de nuestra vida cotidiana. Además, muchísima gente también lo relaciona directamente con la diaria competencia (feroz y encarnizada) en la que nos involucramos junto con otras persona que hacen lo mismo que nosotros y de manera consciente o inconsciente deseamos superarlos a toda costa, lo que no puede ser tomado como algo bueno o algo malo, sino simplemente como una condición sine qua non del ser humano. Prácticamente desde que nacemos, nuestros padres y aquellos que nos rodean, nos “programan” para ser competitivos y exitosos.

El perfil de las personas exitosas lo conocemos todos: Disciplinados, persistentes, preparados, trabajadores, decididos, responsables, propositivos, empáticos, resilientes… características que si bien todos nacemos con una predisposición a desarrollarlas y consolidarlas, no cualquiera se atreve a poner manos a la obra para que éstas se conjunten en torno a su propia personalidad. Pero también debemos considerar que los seres humanos no siempre estamos preparados para conseguir lo que queremos o lo que merecemos y esto se deriva a varios factores psicológicos que vinculan la falta de éxito con la inseguridad y el mal entendimiento de diversos factores (familiares, sociales, culturales, etcétera). Pero ese es un tema aparte del que estaremos hablando muy pronto. ¡Felices fiestas!

Y no olviden que todos los jueves y sábados a la medianoche los espero su programa favorito “Exclusivo Para Hombres”, que se transmite por Telefórmula (chequen programación y nomenclatura de su respectiva compañía de cable).

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