Con Estrella y Estrellados

¿Será que de verdad existe un ente o energía que atraiga buena fortuna, así nomás por sus arrestos?

Por Fernanda Tapia

Llegó el fin de año y ya estamos preparándonos para la enorme cantidad de rituales y desfiguros quezque pa’ tener buena suerte. ESO y las cadenas de WhatsApp a mí me han servido para una pura y dos con sal. ¿Será que de verdad existe un ente o energía que atraiga buena fortuna, así nomás por sus arrestos? ¿Habrá forma de corromperla y que se moche con nosotros o nomás se ríe de nuestros infortunios?

Si creen que la suerte no existe, nomás lean la historia de estos. Virginia Fike ganó con su combinación de lotería: el primer número el año que sus padres estaban casados, el segundo sus edades y luego el año de su boda. Se equivocó y rellenó dos boletos con los mismos números por error. En lugar de un millón ganó dos ¡Maldita sea! ¿Otro caso? Una dependienta vendió un boleto de lotería valorado en más de 5 millones de dólares a Joan Ginther. 10 años después, el mismo Joan ganó otros 2 millones y tres años después otros 3 millones más. Al final, en el 2008, la misma dependienta ganó 10 millones. Habrá que averiguar en dónde despacha pa’ comprarle un cachito… de lotería. Roy Sullivan, de Estados Unidos, fue alcanzado por rayos en siete ocasiones. Mientras pescaba, cuando tendía la ropa con su mujer, mientras se encontraba en una torre de guardia o conduciendo.

Las posibilidades de que un rayo te atine son de una en 3 millones, pero que suceda siete veces… el número pasa a una en 22 septillones. Charros, charros. Otra historia increíblemente salitrosa: Melanie Martínez, también norteamericana, perdió cuatro casas por los huracanes en el estado de Louisiana. Luego, la historia dio un vuelco, ya que le cayó una donación de un programa de televisión para construir la quinta. Pero la furia de la naturaleza pudo más: el último hogar también fue derrumbado por un huracán, a pesar de que las posibilidades de que un meteoro como éste ocurra en Louisiana son de 4% al año. Necesitaba una limpia de fuego… ¡pero con soplete! Costis Mitsotakis, griego, habitante de una pequeña localidad de 70 personas, fue el ÚNICO que no ganó la Lotería de Navidad. Todas las otras familias del lugar obtuvieron al menos 100 mil euros. La que más ganó, dos millones. En total, de los 18 millones repartidos en el sorteo en vísperas de las fiestas de 2011, Mitsotakis no ganó ni una sola moneda. Así yo en las rifas de fin de año de la empresa 🙁 Por otro lado, el 5 de abril de 1988, el joven de 35 años, Ivan Lester McGuire, se puso su equipo de paracaidismo (como hacía cotidianamente) ya que trabajaba filmando esa actividad ¿Y qué creen? No olvidó su cámara, ¡¡¡pero sí su paracaídas!!! Las posibilidades de morir en un salto de este tipo se calculan entre uno en 75 mil. Un descuidito fue su desgracia.

El croata Frane Selak, profesor de música, fue llamado “el hombre más afortunado entre los menos afortunados”. Fue atropellado, chocó con su auto, descarriló el tren en el que viajaba, entre varios incidentes. Total, que estuvo a punto de morir en siete ocasiones. En esas tragedias muchos otros involucrados SÍ murieron o resultaron gravemente heridos. Seguramente mi maestra de catecismo le achacaría esta milagrosa y persistente supervivencia a que este caballero “SÍ rezaba un Ave María diaria y se persignaba antes de salir de casa”.
Tsutomu Yamaguchi sobrevivió a dos detonaciones nucleares. Pudo salir airoso. Vivía en Nagasaki durante la Segunda Guerra Mundial, pero estaba en Hiroshima cuando cayó la primera bomba atómica, en 1945. Huyendo regresó a su hogar y TOMALA BARBÓN, que lo agarra ahí el segundo bombazo (no tan letal como el primero) en Nagasaki. Erik Norrie, un joven aventurero, le pasó de todo: le cayó un rayo, lo mordió una serpiente, fue atacado dos veces por un grupo de monos. El último encontronazo fue con un tiburón, que le sacó una parte de la pierna. Híjoles, yo que él, me mudaba a una ciudad, lejos de la NATURALEZA y me cuidaba hasta de las cucarachas. Y ahora volteamos a Rumania, donde un acto circense terminó en tragedia cuando las llamas se devoraron a Vlad Cazacu.

Mientras realizaba la rutina de tragar fuego, eructó… y explotó. Cuentan que “pudo deberse a que previamente haya ingerido, accidentalmente, parte del líquido inflamable”. Lo más gacho es que NADIE entre la audiencia lo auxilió porque creían que era parte del espectáculo. Robert Todd Lincoln, hijo del presidente Abraham Lincoln, estuvo presente en el asesinato de su padre. Luego fue invitado a acudir a un evento del presidente James A. Garfield y también atestiguó su asesinato. Otra vez, fue convocado por el presidente William McKinley a la Exposición Panamericana y nuevamente presenció un magnicidio a la máxima autoridad. Desde entonces declinó todo tipo de eventos presidenciales. ¡Uy! ¡Qué ganas de invitarlo a tierras mexicanassssss!

LO CHIDO

• Escarabajo. Este insecto aparece en jeroglíficos, estatuas y esculturas desde el antiguo Egipto. Su forma se relacionaba con el dios Jeprien (cuerpo humano y cara de escarabajo), aunque está más asociada al escarabajo como el Ra, creador del universo. Según la creencia popular actual el amuleto se especializa en proteger contra las enfermedades y la muerte.

•Trébol de 4 hojas. Es un símbolo sagrado para los druidas de las Islas Británicas, que ya en el año 200 a.C. pensaban que con él se podía ver a los demonios. Como acá en México, que los menores aseguran poder ver al chamuco si te pones una pestaña de perro. Ora bien, según la leyenda, cuando Eva fue expulsada del Paraíso se llevó un trébol de cuatro hojas; por eso se cree que da suerte.

•El Maneki-Neko es el gatito de la fortuna. Pueden apreciarse en miles de negocios del mundo al igual que en Japón, su país de origen. Se colocan en las entradas de los comercios y mueve sus patitas atrayendo clientes. La escultura nace a partir de una leyenda japonesa en la que un gato de la raza nipona bobtail le salva la vida a un comerciante rico, que estaba atrapado en una tormenta, en el siglo XVII.

EJECUTADOS AL DÍA DE HOY

Si reservas un pasaje de avión en American Airlines o en Delta Airlines, nunca te saldrá el vuelo 191, pues la mala suerte de este número en el país norteamericano comenzó con cinco accidentes de avión muy lamentables, dos de los cuales (y los más trágicos) fueron de estas aerolíneas. El más grande fue el de American Airlines en 1979. Este avión se estrelló en el aeropuerto Chicago O’Hare, matando a los 258 pasajeros que se encontraban a bordo, los 13 miembros de la tripulación y dos personas en el suelo. El segundo mayor fue el de Delta Airlines de 1985, que se estrelló afuera del aeropuerto de Forth Worth y mató a 136 personas, 11 miembros de la tripulación y a una persona en el suelo.

PARA PENSARLE

¿Y qué tal todas las supersticiones para atraer o AHUYENTAR a la suerte?

Un gato negro. A diferencia de la cultura egipcia, la cultura católica otorgó al gato negro un simbolismo negativo: el negro representa la noche, la encarnación del mal, el diablo. Cosa de brujas. Si un gato negro cruza en tu camino, ten cuidado; sin embargo, si el gato negro camina hacia ti significa que recibirás suerte y sabiduría. Derramar Sal, ¡¡¡uuufff!!! La sal fue siempre símbolo (pensemos en su tradicional uso para la conservación de alimentos) de incorruptibilidad y, por tanto, símbolo de las relaciones duraderas, que no se “pudren”. Amén de que alguna vez el “salario” se pagó precisamente con SAL. Eso de pasar por debajo de una escalera tiene un origen confuso. La escalera se relacionaba con la muerte por el patíbulo, ya que por una escalera se subían los verdugos para colocar la cuerda de los ahorcados. Por otro lado, la tradición pictórica cristiana solía colocar a Lucifer agazapado mirando con maldad bajo la escalera que usaban en el descenso del cuerpo de Cristo. Otro posible origen tiene que ver con la condición sagrada y mística que siempre se otorgó al triángulo (el ojo de Dios o la Santísima Trinidad), y precisamente un triángulo es la figura geométrica que forma una escalera apoyada en una pared, por lo que se consideraba sacrilegio atravesar ese triángulo sagrado.

LO QUE CALIENTA

• Si usted cree que tiene problemas con las piedras de la vesícula, lea esto. El 30 de noviembre de 1954, Ann Hodges se echaba una jetita en su sofá. Mientras, un chico meteorito había cruzado la atmósfera terrestre y se dividió en tres partes. Una de ellas atravesó el techo de su casa en Alabama y le rompió la cadera. La piedra se exhibe en el Museo de Historia Natural de Alabama.

• La historia comienza cuando Henry Ziegland, leñador de Texas, terminó la relación con su pareja y la joven, muy afligida, se suicidó. El hermano de la novia, enfurecido, persiguió a Ziegland y le disparó en el rostro. Creyendo que lo había matado, escapó. Sin embargo, la bala apenas le había rozado la cara, terminando incrustada en un árbol. Tres años después, Henry decidió derribar el mismo árbol, que aún tenía la bala alojada en su interior. Como no pudo cortarlo, lo hizo explotar con dinamita: la bala salió expulsada y esta vez lo hirió fatalmente en la cabeza. Qué les digo…

• La vida de John Wade Agan es casi un remix de todos los anteriores. Fue asaltado a mano armada y encerrado en el maletero de su auto, apuñalado en el pecho con un cuchillo de carnicero.

ARRIBA ABAJO

Violet Jessop de Inglaterra, estuvo en el barco Olympic, que se hundió tras chocar con otra embarcación. Luego navegó en el Titanic, cuyo desenlace es famoso y conocido por todos después de Leonardo DiCaprio. Por último, anduvo a bordo del Britannic, que también terminó en las profundidades del mar por una explosión cuya causa nunca se reveló. Por lo visto le gustaba ir en lancha ¡Qué bueno que no visitó Xochimilco!

El número cuatro, de acuerdo a la cultura china, trae mucha mala suerte por una sencilla razón: su pronunciación es similar a la pronunciación de la palabra “muerte” en chino. Al igual que en la cultura occidental en relación al número 13, el número cuatro se omite constantemente en varios lugares, especialmente en los edificios.

CHACALEO: ¿Te sientes [email protected]?

@cesarnunenor Soy afortunado por contar aún con mis padres, mis hermanos y amigos, con problemas como todas las familias, pero disfrutando que aún la familia se encuentra completa.
@LeonelAncam Agradezco por los buenos y malos momentos que he tenido, pero la vida que tengo actualmente debido a mi enfermedad crónica desde hace 20 años (38 de edad actual) ha sido frustrante.

@ieljesusorlando La suerte no existe :v

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