Prometer por convivir

Buena parte de los aspirantes o precandidatos hacen promesas sin sustento y sólo para satisfacer los oídos de su público al momento

Prometer por convivir

Las promesas en campaña son un mal que no debe ser necesario, sin embargo, muchos candidatos no lo entienden. Viene el año electoral con más elecciones concurrentes de la historia de nuestro país, esto quiere decir que vamos a elegir al mayor número de políticos en cargos de elección popular.

Buena parte de los aspirantes o precandidatos hacen promesas sin sustento y sólo para satisfacer los oídos de su público al momento.

Tan solo en las últimas semana López Obrador ya prometió: más refinerías, terminar con la reforma educativa, otorgar dinero a “ninis”, universidad gratuita para todos, aumentar ayuda a adultos mayores, amnistía para criminales y lo que se le ocurra en los siguientes días.

Bien dicen que prometer no empobrece, sin embargo, engañar con promesas que no se pueden cumplir debería ser al menos señalado todos los días.

Los electores no deben de caer en la tentación del momento del mitin, ahí donde lo políticos endulzan el oído de sus seguidores, donde hablan por hablar y prometen por convivir.

Debemos entender qué hay promesas que simplemente son inviables, que no se pueden concretar, los aspirantes son políticos no súper héroes, no son magos. México necesita de todos para salir adelante con sus problemas, no de un iluminado que cambie todo por arte de magia.

Quien piense que una persona cambiara todo de un día a otro está en un error, es triste decirlo pero no, no todos los estudiantes podrán tener pase automático a las universidades públicas, ni habrá tres refinerías de la noche a la mañana. Vendiendo el avión presidencial no alcanza para todas las ocurrencias de una persona. Ojalá que los políticos, como AMLO, ya no prometan por convivir, nos hace daño a todos.

Últimas palabras

Se termina el año y nadie tiene asegurada la victoria en el 2018. Prepárense para la guerra electoral.