A limpiarse para empezar

Siempre he sido una persona que le gusta ver hacia adelante, ver al futuro sembrando un presente fuerte, con preparación y una buena estrategia de planeación para que no se vaya cayendo nada de lo planeado

A limpiarse para empezar

Está claro que con la llegada de un nuevo año aparece frente a nosotros la oportunidad de empezar, es un nuevo ciclo, con nuevas expectativas, nuevo calendario, nueva talla (por todo lo que comimos y bebimos) y una buena cantidad de promesas que hicimos en los primeros minutos de este recién inaugurado dos mil dieciocho.

Siempre he sido una persona que le gusta ver hacia adelante, ver al futuro sembrando un presente fuerte, con preparación y una buena estrategia de planeación para que no se vaya cayendo nada de lo planeado y todo lo que se vaya cosechando sea sólido y fuerte. Al cierre del año pasado me recomendaron un audio libro llamado Piensa cómo un genio nunca había escuchado uno así que me di a la tarea de darle play y enterarme si pensaba como uno o qué me faltaba para hacerlo, el audio dura poco más de una hora con lo que pensé era imposible que en tan poco tiempo terminara lleno de pensamientos que me convirtieran en un Jobs o un Gates, pero como de todo hay que sacar algo de provecho quiero compartir con ustedes una parte que me pareció clave y que viene como anillo al dedo para estos días. Vaya que en el audiolibro te lo proponen para hacer en cualquier momento de tu vida, pero para propósito de enero queda perfecto.

Y es que en la vida siempre tenemos la posibilidad de parar y empezar, pero nada hay mejor que hacer para iniciar este proceso que limpiar, parece fácil pero no lo es, nada hay más difícil que desprenderse de las cosas o las personas, pues el apego resulta complicado de sacudir, pero también nada hay mejor que recuperar espacios, que ganar terreno, la mayor parte de nuestra vida nos la pasamos acumulando, acumulamos personas, relaciones, pendientes, propósitos, ropa, zapatos, discos, canciones y todo esto lo que genera es que se vaya llenando la vida de emociones, de ilusiones, de sueños y de esperanza, son tantas cosas guardadas que nos acabamos el espacio para lo nuevo, para lo que viene, para lo que vamos a luchar por conseguir y todo lo guardado es energía, energía almacenada que sólo ocupa espacio.

Nada hay peor que la energía almacenada que se hace sólida y te llena la memoria del alma, del espíritu y del ser. Así que hoy podemos empezar a limpiar, limpiarnos de cosas, de personas, de relaciones, de trabajos, de pendientes y sólo es cosa de proponernos firmemente hacerlo, no rajarnos, quitemos lo que estorba, lo que sabemos que está pero no suma, resta y ya no aporta, apartémonos de los que se dicen amigos, los que sólo quieren recibir y nunca dar, los que sólo critican y no aportan. Hoy más que nunca requerimos del espacio para volar, limpiemos nuestro clóset, nuestra oficina o lugar de trabajo, limpiemos nuestro gusto por lo malo, escuchemos ahora sólo la música que realmente nos gusta no sólo la que por moda nos imponen, paguemos por buenos espectáculos, exijámoslos, y exijámonos pedir lo mejor pero dar lo mejor, perdonemos, para soltar hay que estar tranquilos y saber perdonar.

Nada mejor para empezar que limpiar y con el año es un buen plan para arrancar, hazlo espiritualmente, cree que algo, sigue a los mejores, los que te llenen la memoria del alma de energía positiva, que este 2018 mucho habrá de sucio, mucha será la basura, los ataques, mucha la información que no aporta; así que dentro de la higiene requerida habrá que ser selectivos, habrá que distinguir lo bueno de lo malo y tratar no sólo por doce meses de mantenerse limpios, sin regresar nada de lo que ahora tires y si hacerte de nada de lo que te vuelva a quitar espacio y te haga lento el caminar.

Porque la limpieza en tu vida sea, hoy, mañana y siempre: feliz año y felicidad pura para ti y los tuyos.