¿Las precampañas para la Presidencia de la República realmente han sido transparentes?

Autoridades y partidos políticos enfrentarán dos grandes retos: Promover la participación de los ciudadanos y ser actores de una elección que debe ser legal, justa y equitativa

¿Las precampañas para la Presidencia de la República realmente han sido transparentes?

El año 2018 es un año en el que nuestro país será testigo de la realización del proceso electoral más importante y disputado de la historia, me refiero a la elección de Presidente de la República, para ello las autoridades y partidos políticos enfrentarán dos grandes retos: Promover la participación de los ciudadanos y ser actores de una elección que debe ser legal, justa y equitativa.

Actualmente se encuentra en ruta la preparación de la elección de candidato o candidata presidencial de acuerdo con la normatividad interna de cada uno de los partidos políticos, así como la de aquellos que intentarán participar en el proceso por la vía independiente.

Por otra parte, el Instituto Nacional Electoral construyó un modelo a partir del cual autoridades y partidos deben promover la participación de los electores y desempeñarse en un marco de rendición de cuentas para dar certeza legal a dicha elección.

Para que un proceso electoral sea exitoso debe cumplir con un requisito de suma importancia, como es la participación de los cerca de 86 millones de ciudadanos, que de acuerdo con el Registro Nacional de Electores se encuentra en posibilidad de votar, en contraste no hay que olvidar el descrédito que enfrenta la clase política mexicana debido a los casos de corrupción, la falta de resultados y por la impunidad, por ello cada uno de los criterios establecidos en materia de transparencia y rendición de cuentas serán más importantes que nunca.

Las precampañas han iniciado y hemos podido observar como desde distintos medios los aspirantes se encuentran en búsqueda de la nominación de sus respectivos partidos o de las coaliciones en su caso, esto abre la oportunidad de que cada uno de ellos emplee los recursos económicos y materiales que considere necesarios, es decir los que la ley determina, mismos que deberán informar a cabalidad a la autoridad electoral y esta determinará la legalidad de dicho uso.

Especial atención habrá que poner a precampañas como la de Andrés Manuel López Obrador quien se ha manifestado a favor de dar amnistía a los delincuentes, lo que podría acarrear que grupos delincuenciales busquen financiar sus actos proselitistas, o evitar a toda costa que se presenten casos de desvíos de recursos públicos para beneficiar a determinados contendientes.

De acuerdo con la Unidad Técnica de Fiscalización del INE se están implementando hasta el momento algunos métodos de revisión de los recursos que permiten conocer el origen, monto, destino y la manera en que son utilizados por los precandidatos presidenciales, sin embargo, todo esto se vuelve efectivo a partir de que los partidos informan detalladamente a las autoridades de los gastos realizados.

Recientemente el Dr. Lorenzo Córdova Presidente del INE dio a conocer que algunos partidos no han cumplido hasta el momento con los reportes de gastos que han realizado con motivo de las precampañas y llamó a los dirigentes a cumplir evitando conflictos en el registro de quienes resulten electos como candidatos presidenciales.

En los hechos, no deben hacerse oídos sordos a la exigencia ciudadana surgida después de los sismos de septiembre, el reclamo fue que los recursos a partidos se redireccionaran para apoyar la reconstrucción. Un tema que terminó tremendamente politizado, pero eso debe cristalizarse ahora impulsando campañas austeras y logrando que dominen las ideas y las propuestas no así los spots. Los ciudadanos exigen campañas de propuestas y creativas, no campañas onerosas e plagadas de descalificaciones.

Particularmente en esta elección podrán participar 6 millones de jóvenes que votarán por primera vez, ¿por qué no pensar en ellos, por qué no asumir compromisos con esos jóvenes para un país mejor? ¿Por qué no usar las redes sociales y la tecnología a favor de la transparencia?

México merece un sistema político eficiente, que dé resultados, que premie a quienes cumplen con sus obligaciones (como los millones de mexicanos que pagan puntualmente sus impuestos) y que sancione a quienes violan la ley. Es momento de que el proceso electoral más importante en décadas, sea también uno que siente un precedente para que los resultados sean mejores y del que todos salgamos fortalecidos. Con el voto (derecho responsablemente ejercido) démosle un rostro distinto a México, retomemos el rumbo partiendo una base: la transparencia.