Instrucciones para perder tiempo

Para ser leídas con: Where I’m Going, de Cut Copy

Instrucciones para perder tiempo

Paso 1. Pierda el tiempo, sin temor a perder

Los adictos a pensar que el tiempo es rescatable, tarde o temprano nos damos cuenta que procrastinar tiene al menos una ventaja: aprender del arrepentimiento, aunque en un inicia lo disfracemos de soberbia. Intente concentrarse. No haga más que esto, no le pida más a su tarjeta madre (ni a la de crédito). Concéntrese en el objeto que tiene frente a usted, sea un mouse o una codiciada obra de arte corporativo.

Sí, efectivamente estará procrastinando si toma en cuenta que sus cientos de mails no se leen solos, por eso el punto de partida es definir cuál será su actividad a concentrarse. Y será sólo cuestión de segundos, para ver cómo en su pantalla mental erupcionan decenas de posibilidades creativas para perder el tiempo y el foco en eso que era su prioridad en el día.

Paso 2. Posponga su soberbia

El tiempo no existe: es una convención, una métrica, un acuerdo para contabilizar y nombrar un flujo de conciencia. Ahora pregúntese si tiene autoridad para gritarle al mundo su excusa favorita: “No tuve tiempo, no me dio tiempo”. Con esto como nuevo acuerdo, lo que un buen diputado tendría que hacer, aparte de robarnos dinero y sentido común, es proponer una iniciativa de ley para que se flagele en público al siguiente inadaptado que diga que no tuvo tiempo. El tiempo no es una pertenencia, y si lo quiere ver de manera relativa, podría al menos asumir su responsabilidad y gritarle al mundo “No me di tiempo” y evitar culpar a quien se deje.

Paso 3. ¿Para qué está haciendo esto?

Tal vez el ingrediente secreto de un día laboralmente empleado de 9 a 9, sea un hartazgo a cuentagotas. (Eso: si va a procrastinar olvide ese reporte pendiente y lea esta columna) ¿Qué le está dejando a su empresa y qué le deja su empresa, más allá del intercambio monetario para comprar trivialidades y empeñar una vida en algo que pudo haber sido harto más relevante?

Paso 4. ¿Para qué poner atención por separado si podemos distraernos en conjunto?

Las razones para distraerse sobran con la multiplicación de los estímulos que lo rodean y ametrallan su, de por sí frágil disciplina en la atención. Puede ser el espíritu rebelde por parte del mexicano, que ante la tiranía de las 24 horas a manos del reloj, la respuesta inmediata sea despreciarlo por medio de un espíritu de un pasivo desperdicio.

Paso 5. Aparte realidad para su tiempo

Parece mentira, pero el recurso no renovable más importante con que contamos, lo utilizamos –con toda prisa- sin tener claro su objetivo. Y encima seduce la idea de matar tiempo en lo que se encuentra algo más importante qué hacer; se emplea un “pasatiempo” para manifestar convencimiento de lo trivial que es ponerse serio con los pendientes del día; cuando llega el viernes después de haber dejado pasar lo importante, su día se convierte en una “bomba de tiempo” y sólo así usted se vuelve en un trabajador (apagafuegos) de “tiempo completo” y por si quedara duda, “en tiempo real”.