Netflix, ¿sueño iberoamericano?

Las conclusiones muestran que algunas industrias han encontrado la manera de tener monopolios perfectos, incluyendo Facebook, Google, y particularmente, Netflix

Netflix, ¿sueño iberoamericano?

En qué se parecen Disney y Trump? Aparentemente, en que quieren tener la razón… incluso si hacen perder dinero a sus inversionistas.

Hacía años que no teníamos un invierno real, salvo que usted venga del Poniente, pues allá por Cuajimalpa y Santa Fe se sabe que sólo hay dos estaciones, la de invierno y ahora la del tren, con el arribo del tren que llegará de Toluca a Observatorio.
En estos días, sólo Netflix nos hace la vida más leve.

Hará cosa de un año que la Universidad de Columbia publicó el libro "Who Owns the Media?", volumen incluyendo análisis de propiedad de medios en todo el mundo. El volumen incluye reportes de más de 30 países y sus patrones de concentración de la propiedad y contenidos. Las conclusiones muestran que algunas industrias han encontrado la manera de tener monopolios perfectos, incluyendo Facebook, Google, y particularmente, Netflix.

Recientemente, Nasdaq reportó un incremento del 10% del valor de sus acciones. La clave? Producir contenidos y concentrarlos por región lingüística, en un mercado donde las grandes compañías de Hollywood hicieron pensar por mucho tiempo que la única realidad de cine es la estadounidense.

Así por ejemplo, nunca tuvimos antes tanto acceso a producciones en español, lográndose al menos en ficción, el sueño de la unidad iberoamericana. Bolívar en el Siglo 21, o alguna cosa así.

Porque las reglas de los monopolios naturales son el juego actual, no se entiende que sea otra gigante del entretenimiento, Disney, la que quiera retar a Netflix. No se ve con qué. Disney perderá dinero con ese capricho de rompe una alianza estratégica que pudieron ampliar más allá del mundo anglo. En Iberoamérica, por ejemplo.

Trump ha hecho creer que esto es posible.

Al imponer barreras arancelarias a importaciones de línea blanca hecha en México, pone nuevamente en riesgo la negociación del TLCAN.

Cierto es que México perderá con ello. Pero los consumidores estadounidenses tendrán productos cada vez más caros. Disney y Trump mostrarán que pueden ganar discusiones. Aunque sus inversionistas y clientes pierdan dinero.