#Política Confidencial: Morena, con una bomba de tiempo

Morena se ha encontrado con una bomba de profundidad tras su alianza con el PES, pues muchos de los operadores de este partido están ligados en los estados al PRI más rancio

#Política Confidencial: Morena, con una bomba de tiempo

Andrés Manuel López Obrador, aspirante presidencial de Morena, se ha encontrado con una bomba de profundidad tras su alianza con el Partido Encuentro Social (PES), pues muchos de los operadores centrales del PES están ligados en los estados al PRI más rancio, con antecedentes, incluso, de agresiones violentas contra las bases morenistas. Eso se explica porque el impulso central para que ese partido tuviera peso nacional vino de la Secretaría de Gobernación, en tiempos de Miguel Ángel Osorio Chong.

Javier Corral, gobernador de Chihuahua, parece haber encontrado un mejor nivel de interlocución en el nuevo titular de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, lo que garantizaría la presencia de mayores fuerzas federales combatiendo el crimen en el estado, entidad que gobierna el panista.

Damián Zepeda, presidente nacional del PAN, dejó perplejo al resto del Frente que integra junto con el PRD y MC, al bajarse de la coalición en Morelos, donde enfrentan un enorme desafío por parte de Morena y su más probable candidato, el polémico futbolista Cuauhtémoc Blanco. Acción Nacional funcionaría ahí como esquirol del Frente y lo peor, sin posibilidad alguna de ser una alternativa competitiva en la entidad.

Roy Campos, director general de la encuestadora Consulta Mitofsky, lleva adelante un ambicioso proyecto de un panel de ciudadanos que participan en todo el país utilizando Internet como herramienta, lo que ya se hace en otros países. Ello pondrá en evidencia una vez más, que las “encuestas” que se llevan a cabo a partir de Facebook u otras redes sociales son un fraude, por decirlo en forma amable.

Morelia

Que apenas estamos en este ridículo periodo de “precampañas”, con restricciones tan absurdas como burladas por los contendientes. Y no se trata de rasgarse las vestiduras, sino simplemente observar el peripatético espectáculo de tragicomedia que nos dan todos los días tanto unos como otros precandidatos, en una disputa tan feroz como lastimosa por candidaturas y prometidos cargos de gobierno.

Para empezar, la cargada hacia Morena-López Obrador está rebasando aún los escenarios más pesimistas de sus adversarios y se manifiesta de muy diversas formas: en el Estado de México, 50 mil perredistas se pasan a Morena en protesta por la candidatura presidencial conjunta con el panista Ricardo Anaya; en Chiapas, otros tantos miles de furiosos verdes, encabezados por su líder y candidato natural Eduardo Ramírez Aguilar, se rebelan por el incomprensible acuerdo cupular del nefasto “Niño Verde” con el PRI para imponer al priista Roberto Albores Gleason como candidato a la gubernatura, y serán recibidos con los brazos abiertos por AMLO. Otra gubernatura en la que los pejistas sienten ya ganados los tres puntos del juego nace de los botines del jugador Cuauhtémoc Blanco, brincando entre Graco el gobernador y los priistas para ir ahora por el partido de Andrés Manuel, aunque el ídolo del Tri no tenga ni la más remota idea de cómo gobernar Morelos. Otra defección no menos significativa es la de la hasta antier senadora panista Gabriela Cuevas, a quien AMLO ha garantizado una diputación con el pretexto de que pueda seguir siendo la presidenta de la Unión Interparlamentaria.

Nada parece tener significado para el político tabasqueño, que está en plan de ir al mercado y echar en la canasta a todos los que quepan. Al fin y al cabo él pone la agenda y, sobre todo, sigue arriba en las encuestas; por eso es el más odiado por sus enemigos, pero también el más amado por sus fanáticos, y ahora el más buscado por todos aquellos que quieren un lugarcito para mamar en la ubre del poder.

Lo notable es que, de seguir así las cosas, Andrés Manuel López Obrador puede convertirse en el fenómeno de 2018, no sólo porque puede ganar la elección, sino porque podría hacerlo en el sexto round de una pelea pactada a 12.

A ver: resulta innegable que en el PRI, el PAN y el PRD están viviendo y resistiendo rebeliones en sus granjas que sus dirigencias nacionales no han sabido contener, por lo que amenazan con estampidas. Resulta absurdo que hasta ahora hayan incorporado a la campaña priista a Vanessa Rubio, una de las mentes brillantes y de todas las confianzas de José Antonio Meade, que porque querían guardar las apariencias; como si fuera tiempo de pudores.

Por todo, no resulta descabellado anticipar que entre sumas grandotas y chiquitas, López Obrador siga acumulando votos potenciales que generen una espiral ascendente que pronto lo haga inalcanzable. Y eso que todavía no empiezan las campañas.