Instrucciones para morder una manzana

Con una manzana en mano todo puede ocurrir: Newton, Tell, Adán y hasta Martha Chapa lo saben: es tan indefensa que termina siendo mordisqueable

Para ser leídas con: Breakfast Can Wait, de Prince

Paso 1. No vuelva a comer una manzana de la misma manera

Comer es un acto mecánico del cual poco se entiende porque parece primitivo y simple. Basta que lo vea con un poco más de detenimiento y alegría para entender que está llenando el tanque  con una complejidad de lo más sofisticada. Por eso la documentación detallada del acto en que alguien consume un producto o una idea debe ser simple pero cruda: tiene que cubrir el paso en el que algo está con vida, hasta que el hombre lo acaba sólo para satisfacer su apetito.

Paso 2. Espántese: es lo normal

¿Se ha preguntado por qué el combustible humano ha de ser lo más parecido al acto de destruir, o por lo menos al de fagocitar? Si echa un ojo a la historia de la civilización, o mira de cerca un animal –en este caso el ser más instintivo al que pueda husmear sin riesgo a ser mordido- podrá verlo con claridad (y hasta terror).

Paso 3. Compare sus épocas

Con una manzana en mano todo puede ocurrir: Newton, Tell, Adán y hasta Martha Chapa lo saben: es tan indefensa que termina siendo mordisqueable. Lo que hoy parece algo normal y hasta natural, como el acto de comprar una manzana, sería de lo más absurdo y poco evolucionado para el hombre de Cromañón de esos que abundan en su oficina) que cuando le venía en gana, en su fresco y desnudo deambular, estiraba el brazo para recolectar una y acabarla en unos minutos. De aquí que la vida sea frágil y vulnerable por el hecho de ser competitiva.

Paso 4. Sepa que no siempre estará en la cúspide

Probablemente el tiempo presente pueda servir para refugiarse y permanecer alerta de esos cazadores desesperados y, naturalmente, saber asestar con precisión la ofensiva que le dé algo para comer. Ida y vuelta. El enfrentamiento de la cadena elemental que dio origen a la teoría de la selección natural hace que pesque una trucha o una neumonía que acabe con usted.

Paso 5. Sálgase y vea el poder de esto

Piense lo que pasaría si funcionáramos con pilas. Lo más probable es que del mismo modo habría una encarnizada lucha por éstas, y la energía requerida para que operaran igualmente sería arrebatada de otras fuentes, por lo que igual estaríamos acabando con el mundo. Pero ese es el punto: si se come es porque se requiere energía para subsistir y emprender grandes proyectos de vida como jugar XBox, seguir de cerca a la Sub 17 o pedir una última ronda del líquido en turno. Para operar, usted requiere de un elemento externo, mismo que será proveedor de la fuerza e impulso para operar. ¿Por qué externo?

Paso 6. Construya sus causas

Esta energía externa nos deja sumamente vulnerables como phylum, pero basta usar la Phantom para ver cómo se mueven las piezas al unísono para satisfacer un instinto, y matarse en el proceso. Con un poco más de perspectiva que el acto de percibir una realidad donde todos se comen a todos, si usted entiende la posibilidad de que cuenta con más de un episodio vital, puede que el juego se complique, pero tendrá una lectura causal y mucho más interesante. Ahí el alimento y el comensal juegan una relación íntima y muy profunda que tendrá consecuencias próximas, mismas que a su vez funcionarán como causas (para lo que vaya a ser en otra vida). Así, en este juego con tantas variables, basta una simple mordida de manzana para entender que no es simple, y ni siquiera es mordida.