Instrucciones para dejar (un minuto) el celular

Aunque los gadgets se volvieron en una especie de nueva extremidad para los humanos, siempre será bueno apartarnos de la tecnología unos momentos

Para ser leídas con: No Phone, de Cake.

Paso 1. Acéptelo: ¡ya es parte de usted!

Lo hemos logrado. Hemos trascendido la historia de la evolución y generamos una nueva extremidad. Una que ha de entenderse como leal compañera y confidente, pero que difícilmente estará con usted más de un año. Acéptelo: se ha convertido en su nuevo confidente y hasta cómplice. El celular es lo primero que ve al despertar y lo último de quien se despide al dormir. ¿Requiere más pruebas?

Paso 2. Celebre su nueva condición.

Hemos ido y vuelto a la Luna, pero uno de nuestros logros evolutivos más notables es haber recobrado la condición unicelular. No hay manera de soltarlo. Por ejemplo, si quiere un deporte extremo intente dejar su teléfono en casa ¡y desbloqueado! O note cómo se convierte en ninja cuando se le resbala de las manos. Puede fracturarse la clavícula, pero que no se raye el celular.

Paso 3. Hasta que la batería nos separe.

Tocarse el bolsillo y no traer el celular puede parecer una tragedia, pero sacarlo y ver que no se cargó en la noche amerita un suicidio en estos tiempos. La pila del teléfono es el nuevo activo social a presumir. No en vano en los restaurantes son peleadas las baterías para cargar su celular mientras come y balbucea con la boca llena, para que en la sobremesa pueda whatsappear a gusto.

De hecho, uno de los usos más genuinos y agradecidos de este dispositivo es el evitar socializar en reuniones incómodas, incluso cuando no tiene señal ni pila. Sólo finja usted interés desmedido sobre la pantalla y recuerde fruncir más el ceño. Sepa que muy cercano al año de vida útil de los aparatos de hoy, tendrá usted que vivir con el cargador pegado a la corriente: correrá el riesgo de ser objeto del escarnio público, pero: 1. Ni modo de separarse del celular y 2. Ya los verá en esa misma situación y su venganza será exquisita.

Paso 4. Sospeche de quien realmente lo deje.

Acto verdaderamente sospechoso, cuando la atención del otro está en usted y no en su celular. Averigüe sutilmente si se quedó sin pila, sin crédito o sin amigos. Haga las preguntas precisas y trate de apoyar psicológica y espiritualmente a esa persona que claramente no se encuentra bien. Nadie se separa de su celular y le presta total atención a usted de una manera desinteresada. Eso ya pasó de moda al grado que el gobierno de Mancera, si realmente quisiera rescatar algunos puntos de popularidad, debería otorgar perros guía para cuando la gente vaya por la calle lanzando un tweet o regalando algunos likes.