Cuando la forma arquitectónica es una consecuencia de la energía

El arquitecto mexicano Raúl Huitrón se ha especializado en desarrollar, junto a su despacho BIOMAH proyectos bioclimáticos, que son casas o edificios que procuran un desempeño energético óptimo

Por Diego Rammsy

Para Raúl Huitrón, la sustentabilidad en la arquitectura no es una moda, sino que más bien es una necesidad. Porque a estas alturas del juego, no podemos continuar dándonos el lujo de desperdiciar recursos naturales no renovables ni energía.

“Este no es un tema de moda, es de supervivencia. Nunca va a bajar lo que pagas por tu consumo de gas o de electricidad, al contrario, va a subir, constantemente. Los energéticos, siempre van en ascenso. Y ese incremento afecta la economía de las familias”, dice el arquitecto a cargo del despacho BIOMAH Architects & Energy Consultants, una empresa mexicana dedicada al diseño arquitectónico y consultoría con la integración de tecnología enfocada al confort, la calidad de vida y el ahorro energético.

Raúl, egresado de la UNAM, es actualmente uno de los mayores representantes de lo que se conoce como arquitectura bioclimática. Sus proyectos procuran aprovechar las circunstancias climáticas a favor, para generar un gasto energético menor, una filosofía que espera ser cada vez más común dado el evidente panorama energético mundial, donde las señales de que ésta es la dirección correcta son cada vez más claras. “La arquitectura representa una evolución de la filosofía contemporánea, de los conceptos que van brincando de una moda a un gesto legítimo de supervivencia, de necesidad y de mejora en la calidad de vida de la gente”, asegura.

Energía y arquitectura Cortesía

¿Cuál ha sido el foco de trabajo tuyo y de tu despacho?

— Nos hemos enfocado mucho con nuestro despacho desde hace 14 años a generar un planteamiento arquitectónico preocupado en lograr el mejor desempeño energético del edificio. Hemos venido generando una filosofía en la que hemos descubierto que la forma arquitectónica es una consecuencia de la energía, tal cual. Estamos ocupados en que el edificio logre los máximos estándares y las mayores disposiciones de confort para el usuario, y ese ha sido el gran diferenciador entre la arquitectura de mi oficina y cualquier otra.

¿Se presta México para este tipo de arquitectura?

— Tenemos en México una situación geográfica muy generosa con muy altos estándares de energía que se puede obtener del sol según el mapa solar de México. Tenemos una capacidad enorme de generar energía a través del sol. Además los climas templados del centro son fantásticos, con una temperatura promedio en la Ciudad de México de 19° centígrados, que está dentro del promedio de confort para el ser humano.

¿Cómo se puede reducir el consumo energético de un edificio?

— Los edificios no necesariamente requieren sistemas para enfriar o calentar el ambiente de manera mecánica. Y esa es una máxima que intentamos demostrar mientras planteamos nuestros proyectos. Hemos logrado identificar la reducción del consumo de energía de un edificio con datos duros, reales.

¿Qué proyectos han logrado demostrar esa máxima?

— Por ejemplo, hace poco logramos el primer rascacielos de oficinas que funciona con ventilación natural. Ya está terminado, están colocando los últimos acabados, está en la Condesa, en la CDMX. Tiene 25 pisos y está ocupado en un 70% y ya está funcionando. Obviamente no se trata de abrir una ventana, porque tenemos que resolver problemas como el ruido y el polvo, pero instauramos ciertas tecnologías que nos permiten lograr el objetivo.

En 2010 diseñamos una casa de alta tecnología que su intención es ser completamente sustentable, de materiales reciclados, es un prototipo de 36 metros cuadrados.

Energía y arquitectura Cortesía

¿Cómo se puede trabajar con el agua?

— El agua es un tema, sobre todo en la CDMX, porque hay zonas sin el abasto suficiente, y creo que hay que aprovecharla de forma muy inteligente, y también habría que educar a la gente también en estos temas. Porque hay dispositivos más eficientes que otros para el hogar, que representan un ahorro importante de los recursos. Hay que hacer algo, pero si empezamos a darnos cuenta de todas las posibilidades que hay podemos hacer una estrategia. Las aguas grises o jabonosas, y las aguas negras, se pueden tratar en plantas y volver a darles un uso, ya sea para regadío o para descarga del baño.

¿Se está generalizando la idea de aprovechar y reutilizar los recursos?

— Sí, creo que sí, es algo que está teniendo cada vez mayor frecuencia, lo que pasa es que no necesariamente la gente está informada de que ya lo tiene. Poco a poco los usuarios están pidiendo ciertas características que tienen que ver con el ahorro energético.

¿Necesariamente cuesta más implementar estas tecnologías?

— Sí, pero en el diseño no. Por ejemplo, los electrodomésticos más eficientes o los sistemas de tratamiento de agua, sí son más costosos, porque necesitas más elementos para su implementación. Tienes que considerar el costo extra y todo, pero es un gran beneficio y todo esto se cuantifica, y aunque va a costar más dinero, en un tiempo recuperarás la inversión por todo el ahorro que implica. Con un panel solar para calentamiento de agua, quizás pagues lo que pagas en un mes, por cada tres meses, pero hay que saber exponer esta idea, hay que saber vender esto.

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